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 Sol Y Luna [¡FanFic!]

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EdwardCullen_Fan
Jacob te ruega que no vayas a Italia


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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:48 pm

Angela comenzó a ponerse nerviosa.

- ¿Vendras? ¿ En serio? ¿Cuanbobbauando vaya te aviso, ¿que te parece?
- Esto... Si... Excelente.. Si...
- Jajaj, tranquila. Bueno asta otro día. Ya nos veremos en Forks ¿de acuerdo?
- ¡Claro!
- Adiós Angela.
- Adiós y dile adiós a Bella de nuestra parte.

Carlisle colgó el auricular. Al poco rato vimos abrirse la puerta del salón y salió Carlisle a paso ligero y nervioso...

- Sabía que atraíamos a muchas humanas... pero... Angela esta enamorada de mí. - Nos miró algo desorientado.

Emmett apareció de repente por la puerta del garaje. Corrió asta Carlisle y se paro a dos centímetros de su cara.

- Carlisle te quiero - Imitó la voz de Angela.
- Seras...

Todos nos comenzamos a reír y al final Carlisle se unió a las risas.

Camine hacía la ventana de la cocina y me asomé deje mi vista bagando por el cielo mientras anochecía y los colores del cielo daban lo mejor de si. Algo me llamó la atención en el cielo, la cara de Amanda apareció una vez más y asustada cerré la ventana rápidamente... Me retiré corriendo hacía atrás y me quedé apoyada en la mesa bajo la atenta mirada de todos los que estaban al otro lado de la puerta.
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EdwardCullen_Fan
Jacob te ruega que no vayas a Italia


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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:49 pm

La Mujer De La Fuente.

-Bella, ¿Que te pasa? - Rosalie que apareció rápidamente se acercaba a mi preocupada.
- Se me olvibobbaontaros lo que me sucedió esta mañana - Mientras hablaba con Rosalie no perdí de vista aquel cielo y aquella hermosa cara.
- ¿Que...? - Preguntaron todos al unisono preocupados por mi y deseosos de saber lo que tenía que contarles.
- Bueno.. - Comencé ya que iba a ser una larga historia - Antes cuando Emmett fue al bosque Edward y yo lo seguimos - Los mire a la cara - nada mas entrar al bosque una niebla oscura lo invadió y Edward supo que ella estaba allí - No era necesario decir quien estaba ya que solo con decir ella los cuerpos de toda mi familia se estremecieron incluso el de Edward - Pero no estaba allí de cuerpo presente, sino que estaba como ahora, en el cielo. En poco tiempo una fuerza tremenda me oprimió el pecho y caí al suelo, después de eso todo fue una alucinación.
- ¿Alucinación? - Preguntó Esme
- Así es, una gran alucinación - continué, anduve por toda la cocibobban apenas hacer ruido. En la calle escuchaba a mi hija reír y a Jacob aplaudirla. - Ella apareció delante mio, con esa cara tan bella que tiene y desgraciadamente, he de reconocerlo, ese cuerpo perfecto. Nunca la había visto tan de cerca, ni tan siquiera el día que la vi por primera vez asesinando a aquella muchacha. Su pelo era largo y oscuro, negro como el carbón. Sus ojos brillaban y se apreciaba un precioso color rojo en ellos. Me miraba fijamente y comenzó a hablarme, me dijo cosas que me dejaron muy impresionada.
- ¿Que te dijo? - Edward empezaba a ponerse nervioso ante mi historia y me fijé que estaba rompiendo una vez mas un pedazo del marco de la puerta.
- Bueno.. Primero suelta el marco - El lo soltó inmediatamente y comenzó a oprimir la mandíbula- Me dijo que era capaz de bobbatrar en mi mente y así manejarme. Manejar lo que ella quiere que yo vea, oiga o sienta. - Todo me miraron sorprendidos.
-Imposible - Carlisle no salía de su asombro, miró al cielo y se coloco la mano en la frente intentando pensar - Dime Bella, ¿Por qué la has visto ahora allí arriba? - Señalo el cielo.
- No lo se, me hes muy difícil de entender por que en muchas ocasiones se me aparece. Aunque debe ser algo de lo que ella hace en mi mente.

En esos momento, mi familia era lo único que tenía, los Cullen, Mi marido y mi hija. Nada mas. Y allí estaban todos preocupados por mi he intentando averiguar lo que sucedía. Mire hacía la calle y vi a Jacob convertido en lobo, estaba mirando a mi hija pero sabía que algo lo preocupaba, ¿tendría que ver con lo que me estaba pasando?

- ¿No paso nada mas, verdad? - La voz de Emmett retumbo en mis oídos.

Noté la mano cálida de Edward agarrar mi cintura.

- Mas o menos, luego me di cuenta de que en las alucinaciones que me producía todavía era capaz de sentir la realidad, de tocarla con mis manos. Y asombrosamente sus alucinaciones no eran del todo perfectas, por que si ella me tocaba era capaz de dañarla, solo si ella me tocaba.

Una vez más las caras de los que me miraban atentos se quedaron blancas de asombro. Carlisle salio disparado al salón y al poco tiempo regresó con un libro grande en el que decía:

''La Mujer De La Fuente''

- A ver, Rosalie coge el libro un segundo.
- Vale...

Carlisle sacó una moneda del bolsillo y la oprimió contra la portada. La portada, era blanca, no tenía nada tan solo el titulo pero eso duró por poco tiempo. La misma mujer que vi en la fuente hacía poco tiempo apareció en el libro. Estaba totalmente llena de arrugas y su pelo era negro como el de Amanda. Su tez también era igual que la de ella.

- Bienvenida Amy. - Carlisle esbozó una gran sonrisa.
- Hola, Hola - La voz de aquella mujer era también preciosa. Aunque no me asombraba, ya la había oído hablar.
- ¿Sabes para que te he llamado verdad?
- Si Carlisle, ya sabes que yo lo se todo - Me guiñó un ojo.
- ¿Conoces a Bella?
- Claro que si, hace poquito la vi en la fuente. Tiró una moneda para... - Cuando llegó a ese punto golpeé la mesa disimuladamente. - Para.. eso..

Todos me miraron, parecía que mi disimulo no sirvió para nada. Lo cierto es que como ya todos sabían no era la mejor disimulando ni mintiendo.

- Bueno, ahora no podemos ponernos a discutir este tema - Mi marido se encamino hasta quedar a pocos paso de Rosalie y del libro.
- Si Edward - Carlisle comenzó a pensar la pregunta que debía hacerle.
- ¿Por que piensas tanto querido mio? - Dijo la mujer preocupada.
- Sabes perfectamente que debo hacerte la pregunta correcta, para recibir la respuesta
correcta.
- Si lo se
- ¿Por que? - Preguntó Emmett interesado.
- No es de tu incumbencia - Carlisle estaba escondiendo algo y lo sabiamos, pero sería mejor dejarlo así.
- Bueno Carlisle, pregúntame lo que quieras, esta vez no te fallaré.

La primera característica que dio a resaltar la mujer debido a la cara que puso Carlisle, fue ser una bocazas.

- Mi pregunta es - Carlisle se aclaro la garganta como antes, antes de coger el teléfono. - Mmmm... ¿Por que...? No no... espera... ¿Que quiere Esa mujer de Bella? - Concluyó.
- Todo.
- ¿Todo? - Pregunté atónita.
- Si.
- ¿Por que? - Esta vez la que preguntaba era Alice que ni me di cuenta de que había llegado.
- Bueno querida. Va siendo hora de que sepáis algunas cosas. Esa mujer, es decir, Amanda es mi hija.
- ¿Tu hija? - Preguntamos todos excepto Carlisle.
- Mi hija si, mi hija. A mi me pasó algo parecido a ti Bella. Me quedé embarazada de un vampiro que fue capaz de amarme sin querer matarme y me tubo que convertir en vampiro, pero no fue en el parto. Fue en la noche de pasión. Mi primera vez con el no fue como la tuya Bella, No te asombres, cuando echaste la moneda a la fuente vi toda tu vida en un segundo por eso se mas de lo que debería. El caso es, que de lo excitado que estaba no pudo aguantar la tentación y me mordió. Una vez estanbobbaonvertida pensé que un feto no podría sobrevivir en mi cuerpo, pero parecía que Amanda si. Bueno... Cuando nació mató a su padre. No me preguntes como, pero lo mató. Y intento ir a por mi. No me quedo otro remedió que dársela a otra familia de vampiros ya que no podía hacer nada contra ella.
- Vaya... - Dijimos todos una vez mas, excepto Carlisle de nuevo.
- ¿Y como llegaste a la fuente? - Pregunté sin perder de vista su cara arrugada.
- No lo sé - Una sombra invadió su cara.
- ¿Como que no lo sabes?...
- Pues que no lo sé.
- Tu piel es oscura como la de tu hija... ¿Eres también coleccionista de cabezas? - Pregunté rápidamente sin pensármelo dos veces.
- Lo fui.
- Cuando te refieres a que quiere todo de Bella - Edward me miraba entristecido- ¿A que te refieres?
- Su cuerpo, su alma, su vida. Tobobbauanto le rodea.

Cuando acabó la frase un trueno sonó afuera. Miré y vi como estaba lloviendo. No me había dabobbauenta de como había cambiado el temporal. Ahora escuchaba a Jacob y Renesmee hablando tranquilamente en el garaje mientras nosotros debatíamos un tremendo problema dentro de la casa.

- Amy, gracias por todo. Solo una cosa mas ¿Como podemos vencerla? - Preguntó Carlisle.
- No seré yo quien os lo diga.
- ¿Entonces quien nos lo dirá? - Pregunté ya casi fuera de mis casillas.
- Tu hija. - Concluyo la frase y desapareció de la portada. Rosalie estaba petrificada.

Cada uno de nosotros nos encaminamos a la puerta del garaje y la abrimos. Jacob nos miró y sonrió. Mas tarde Renesmee advirtió nuestra presencia y se volvió a abrazarnos a mi y a Edward. Corriendo graciosamente llego hasta mi y se abrazo fuertemente luego hizo lo mismo con Edward.

- ¿Que pasa? - La mueca que Jacob tenía dibujada en la cara ya no era de felicidad sino de preocupación.
- Nada - Carlisle no dudó en responder mientras agarraba la mano de Esme.
- Creo que no puede ser que mi hija deba darnos la respuesta - Dije aterrada y susurrando.
- Sera mejor dejarlo para otro día, ahora esta tan feliz. - Emmett miraba a la niña y todos hicimos lo mismo.
- Si... - Edward emitió un bufido.
- ¿Dejar que? - Jacob se aproximaba rapidamente hacía Emmett.
- Quita anda...

En pocos segundos Jacob comenzó a temblar.

- ¿¡Dejar que!?
- Jacob, déjalo. - Renesmee estiró su mano hacía el y sus temblores cesaron.

Miré mi reloj y vimos que ya era las ocho de la noche, teníamos que prepararle la cena a Renesmee para acostarla cuanto antes.

- ¿Jacob, hija queréis venir a ayudarme con la cena? - Pregunté
- Si mami - Renesmee agarró la mano de Jacob y se lo llevo rápidamente a la cocina.
- Es tan feliz... - Esbocé una sonrisa.

Intente olvidar tobobbauanto nos había dicho aquella mujer, Amy. Pero todos mis intentos fallaban. Teníamos que averiguar como acabar con Amanda y para eso necesitábamos a Renesmee. Pero, ¿Sería peligroso para ella?

Me dirigí hacía la cocina corriendo para no hacer esperar a mi hija. Cuando llegué Jacob tenía una sarten en la mano y una chuleta cruda en la boca.

- Es difícil resistirse - Dijo con la boca llena.
- Anda Jacob. Comete eso rápido que Renesmee esta babeando. - Fui hacia la nevera y saque otra chuleta, un baso de sangre y una lechuga.
- Que rico... - Renesmee miraba el baso de sangre casi sin aguantar la tentación.
- Hija espera por favor. - Le arrebaté la sarten a Jacob y eche aceite en ella, encendí el fuego y esperé a que se calentase un poco. Puse la chuleta en la sarten y en poco minutos la hice.
- Que olor.. - Jacob que ya había acababobbaon su chuleta cruda miraba la que estaba en la sarten con ansias.
- Esta es de Renesmee... Anda, prepara la lechuga. - Le di la lechuga a Jacob y la comenzó a limpiar y a cortar.
- Mami déjame hacer algo a mi también. - Renesmee daba saltitos en la cocina.
- Vale... ¿Pones la mesa? - Le di un plato, los cubiertos y una servilleta. El baso preferí quedármelo yo por si acaso se lo bebía por el camino. - Luego llevo el pan.
- Voy Voy.. - Renesmee salio corriendo de la cocina con todo lo que le di en las manos.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:50 pm

Me acerqué lentamente a Jacob y noté como su nariz se arrugaba.

Jacob... - Le susurré.
- ¿Dime?
- Lo de antes... era que Renesmee es la única persona capaz de informarnos obre algo. - Le dije intentando no preocuparle.
- Pues preguntárselo.
- No es tan sencillo.
- Bueno... - Acabó con la lechuga y se la llevo en un cuenco al salón.

Afuera no dejaba de llover y de tronar, parecía que mañana las calles iban a estar sin nieve.

Cogí la sarten, el baso de sangre y el pan y lleve las tres cosas al salón, Deje el baso a escasos centímetros de Renesmee y la carne en su plato, El pan lo deje al lado del plato. Me senté en el sillón del otro lado del salón y me quede vienbobbaomo comía. Cuando Renesmee acabó la cena bostezó.

- Vamos hija que mañana tienes clase. - La agarré de la mano y me la llevé - Jacob - Grité - Sube, que tu también tienes que dormir.

Mientras subíamos los tres las escaleras escuché a Carlisle hablanbobbaon Edward.

- ¿Entonces vas a ir? - Decía Edward.
- Si tendré que ir, por el bien de Billy. - Carlisle sonaba muy preocupado, tenía tantas cosas en la cabeza.
- Bueno, de acuerdo si no hay otro remedio.

Por suerte Jacob no era capaz de oírlos y no se enteró de nada. Jacob anduvo por el pasillo hasta llegar a su habitación y yo metí a Renesmee a la suya. Le aparte la colcha blanca y la metí en la cama con cuidado.

- Mami... - Se durmió enseguida.

Acaricié su cara y me quede sentada en ubobballita blanca mirándola mientras se movía de un lado a otro de la cama. Nunca para quieta, ni durmiendo.

Escuché los paso de alguien subiendo por las escaleras. Por el modo de pisar eran de Edward. Al poco rato la puerta de la habitación de Renesmee se abrió y apareció el hombre de mi sueños.

- Hola Bella - Dijo Edward sentándose a mi lado en el suelo.

Acerqué mi cara a la suya y rocé mis labios en los suyos. El me agarró la mano.

- Te he oído subiendo.
- Un cuarenta y cinco de pie no se disimula tan fácilmente por lo que veo - Me dijo sonriendo.

Puse mi pie al lado del suyo y vi que la diferencia era terrible.

-¿Que pasa? - Me preguntó.
- 1,84 de estatura necesita un pie grande - Le guiñe el ojo.
- Jeejej - Se rió.
- Oye, deberíamos hacer algo mas entretenido esta noche. - Mis ojos comenzaron a brillar y le toque el pecho.
- Si... ¿Vamos?.
- ¡Si!

Y bueno ya no es necesario que repita lo que pasó aquella noche. Pero solo diré que una vez mas el me amó con todo su ser.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:51 pm

El Día Mas Esperado.

Los pocos días que quedaban para empezar las clases lo usé para beneficio de mi hija, con ella estuve la mayor parte del tiempo y la cambie de colegio como pensaba hacerlo. Ella parecía tener mas de diez años y su inteligencia era incluso mayor que la de las niñas de diez años. Así que la metimos dos cursos mas avanzada a las demás niñas de mas de diez años. Cuando mi hija estaba en clases yo aprovechaba para comprar los libros de la Universidad. En pocos minutos los encontró, esa era por ejemplo una de las ventajas de mis sentidos, encontrar rápidamente las cosas.

Estuve mas de media noche tumbada en mi cama, pensando en como sería volver a soñar y gracias a dios sin ningún tipo de indicio sobre Amanda. Edward en mitad de la noche había salido de caza así que me quede sola. Cuando el sol empezó a visualizarse me levante de un saltó de la cama y corrí a la ducha. Me duche con calma. Me sequé rápidamente y cuando me disponía a secarme el pelo de mala manera llegó Alice, siempre tan oportuna. Lo cierto, es que no sabía hacerme cosas raras en la cabeza así que su ayuda me vendría muy bien, por que, mi primer día de clase había llegado.

- Alice, ¿Me haces alguna chapuza de las tuyas en la cabeza? - Miré su cara de circunstancia.
- Bueno... - Camino dos paso y coloco sus manos sobre mi cabeza.
- Pero con calma. - En el espejo la cara de Alice era mas bella de lo normal, pero esta vez estaba invadida de tristeza.

Alice empezó a mover las manos con velocidad y en pocos segundos tenía un precioso moño en la cabeza.

- Ya esta... - Salió de la habitación levitando y no me dio tiempo para agradecerle la ayuda.
- ¿Que le pasara? - Me dije a mi misma.
- Nada - La sonrisa de Emmett se asomaba por la puerta del baño. Yo tenía la toalla envuelta al cuerpo.
- Emmett haz el favor de salir - Noté como un intento de sonrojarme corría por mis mejillas.

Emmett se aproximo hacía mi, me giró agarró mi moño y sacó unos cuantos pelillos hacía afuera en todas direcciones.

- Te queda mejor así - Se dio la vuelta y desapareció por la puerta.

Me miré al espejo y vi una nueva cara, una nueva Bella.

- Bella - Carlisle y Esme aparecieron en el baño, parecía que hoy todos pasaban por allí.
- ¿Si?
- Estas preciosa - Los ojos de Esme brillaban de emoción.
- Gracias Esme. - Caminé hacia la ducha y la limpie un poco.
- ¿Tu primer día de clase, verdad? - Carlisle tenía los ojos clavados en el espejo, parecía que estuviese admirando su belleza.
- Si - Solo dije eso y salí rápidamente del baño.

Caminé por el largo y cálido pasillo hasta mi habitación. Puse la mano en la manilla y la giré hacia la derecha, la puerta se abrió lentamente y me dio paso. Caminé con decisión han vestidor y agarré un vestido amarillo plátano. Me desprendí de mi toalla y me dispuse a colocarme el vestido.

- Be ... - Jacob abrió la puerta sin tocar y instintivamente me lancé detrás de la cama, tarde, pero lo hice - ¡Dios! - La cerró de inmediato.
- Jacobbb - Un gruñido inmenso pasó por mi garganta.
- No quería, lo siento, sabes que no quería. - Notaba su corazón nervioso al otro lado.
- ¡Mas te vale correr el resto de tu vida por que te voy a matar!

Al otro lado de la puerta Jacob no respondió.

- ¿Jacob? - Me vestí rápidamente. - Anduve hacía la puerta y la abrí. - ¿Que haces? - Tenía mi ropa en la mano.
- Pues... - No me miró a la cara - Te la dejaste olvidada en el baño. Yo solo te la traje..

Estiré mi brazo y le arrebaté la ropa.

- Aquí tienes lo demás - Saco mi bobba y mis bragitas. Era el conjunto negro.
- Jacooooobbbbbbbbbbb - Edward apareció detrás de Jacob. Con los ojos totalmente enfurecidos casi llameantes.
- ¿S..Si? - La cara de Jacob se torno temerosa y no se atrevió a darse la vuelta.
- ¿Todavía te atreves a preguntarme eso? - Agarró la cabeza de Jacob, mientras yo estaba observando sentada en la cama.
- N...No...!!
- ¿Que se supone que hacías con las bragitas de mi mujer? ¿Y el bobba?
- Oye, Oye... no insinúes nada... que yo estoy totalmente enamorado de Renesmeé - Se dio la vuelta y noté como sus manos temblaban.
- No insinuó nada, solo pregunto. ¿Por que crees que estoy insinuando? - Edward arqueó una ceja.
- Eh... Eh... - Jacob había quedado fuera de juego. K.O.
- Ajaaa - Los ojos de Edward se inundaron en furia y le dio un golpecito en la cabeza a Jacob.
- Anda toma...

Jacob le estampó en la cara mi conjunto. Noté como el cuerpo de mi marido se tensaba.

- Gra..Gracias.
- De nada - Jacob dio medía vuelta y se fue a su habitación.
- ¿Y bien? - Pregunté por fin.
- Toma - Me lanzó en conjunto y entro a la habitación. Cerró la puerta tras de si.
- Y esa tensión - Pregunté aun sentada en la cama.
- Bonito conjunto - Ignoró mi pregunta. - Estas preciosa.
- Gracias por las dos cosas.

Edward abrió el vestidor y agarró su ropa. Miré detenidamente mi lado del vestidor y el suyo y pude ver que era muchísimo mas pequeño el suyo. Salió del vestidor y se desnudo frente a mi, yo ya estaba acostumbrada a ver su cuerpo perfecto desnudo. Se colocó la camiseta gris que tanto le gustaba y unos pantalones baqueros, los zapatos eran negros. Me acordé que no llevaba puestos zapatos así que me levante y dentro del vestidor me coloqué unos zapatos plateados de tacón. Teníamos que ir presentables al primer día de clase. Deslumbrantes.

Bajamos las escaleras de la casa y fuimos por la puerta trasera al garaje. Renesmeé y Rosalie estaban allí.

- Estáis guapisimos.
- Vosotros a que Universidad vais a ir? - Dije sin mucho interes.
- Hemos pensado que a la misma que vosotros. Iros. Nosotros tardaremos un poco.

Edward se montó en su Volvo Gris y yo en mi precioso coche de alta gama. Arrancamos a la vez pero Edward me adelantó. Siempre iba un paso mas adelante que yo. No se como lo hacía. Tardamos poco en llegar a la Universidad, ya que las carreteras no tenían nieve. Aparcamos cerca de un núcleo de gente que se quedo viendo los coches boquiabiertos. Edward fue el primero en bajar, yo estaba nerviosa. Vi como Edward se aproximaba a mi coche y me abría la puerta.

- Tranquila - Me dijo besándome en la boca - Estoy contigo.

Bajé del coche y pude contemplar como todas las caras de aquel grupo se giraban hacia nosotros. Decenas de ojos nos seguían a donde quiera que fuésemos. Edward orgulloso de ello me agarró de la cintura y me besó en la mejilla. Sin embargo, mientras caminábamos pude apreciar una pareja que no nos miraba. No mostraba interés alguno. Mi vestido ondeaba con el contoneo de mi cuerpo.

Cuando nos disponíamos a entrar por la puerta principal un rugir de dos coches alborotó a la multitud. Todos se movían rápidamente para ver bien. Pensé en lo que Rosalie me había dicho: ''Iremos un poco mas tarde''.

- De poco nada - susurré. - Poquisimo.

El coche rojo de Rosalie freno de golpe cerca del de Edward. Y el negro de Jasper esquivo a la multitud con gran abobbadad y aparco lejos de los nuestros. Los cuatro bajaron de los coches. Unos miraban a Rosalie y Emmett y otros a Jasper y Alice. Desde el momento en que bajaron dejaron claro mediante un beso feroz que estaban juntos. Los cuatro se reunieron y caminaron hacía nosotros. Ya estábamos todos. Entramos lentamente y nos preparamos para nuestro primer día de clase. El día mas esperado.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:52 pm

Miradas que matan.

Parados en frente de la gran puerta de entrada a la Universidad mire hacia arriba. El edificio tenia un gran reloj de aguja que justo en ese momento dio las nueve de la mañana. Miré a Edward con pasividad y me decidí a entrar la primera. A enfrentarme a todas aquellas miradas que sabia que iban a posarse en mi y en mi familia. Estaba acostumbrada a que grupos de un tamaño pequeño me mirasen pero nunca a que una Universidad entera posase sus ojos en mi para seguirme con ellos.

Puse mi mano sobre la puerta y fragilmente empuje hacia adentro. La puerta se abrió y como ya me había imaginado mas de 100 pares de ojos comenzarón a mirarnos. Los murmullos eran constantes.

-Mira que guapos – Decía una chica bastante bella de pelo rubio y cara lisa.
-Ohhh – Dijo un chico robusto con gafas de pasta gorda y pelo largo y negro que pasaba en ese momento por nuestro lado.

Rosalie caminaba decidida tras de mi a paso lento. Su pelo rubio ondeaba a su paso. Emmett tenía su móvil en la mano e iba mirandolo, en un momento levanto la vista y miró con aire de superioridad a la multitud. Una chica de poca altura lo miraba fijamente a los ojos, parecía enamorada incluso. Rosalie que también como yo, pudo ver a la chica le lanzo una mirada profunda que consiguió hacerla huir por los largos y blancos pasillos de la Universidad. Rosalie paró a poca distancia de Emmett para darle la mano, este guardo su móvil y agarro de la cintura a Rosalie sin darle oportunidad de cogerle la mano.

Alice caminaba como de costumbre con ese aire de bailarina saludanbobbaon una sonrisa a todas las personas que se le ponían por delante. Jasper ya no iba tenso como en Forks, estaba totalmente acostumbrado y podía ser natural. Agarró la mano de Alice y la beso después en un abrir y cerrar de ojos la cogió en brazos. Alice y Jasper eran el centro de atención por el espectáculo que estaban montando.

Yo que iba por delante de mi familia iba mirando a todas las personas que veía comprobando sus intenciones y intentando averiguar que sentían con nuestra llegada. Mire por el rabillo del ojo y pude ver el cuerpo perfecto de Edward aparecer a mi lado.

-¿Qué piensan? – Estaba tan nerviosa… no podía aguantar tantas miradas juntas.
-Nada, lo bellos que somos – El esbozó la típica sonrisa torcida que le caracterizaba.
-¡Me ponen nerviosas todas esas miradas fijas en nosotros! – Ya no aguantaba mas… tenía tanto estrés en el cuerpo… Parecía mentira que ser el centro de atención pudiese llegar a afectarme tanto.

Puse los ojos en blanco y respiré fuertemente para sanar el aire de mis pulmones. Deje la mente en blanco y pensé en solo ir hacia la clase que nos correspondía. No nos iba a costar nada encontrar la clase, como siempre decía nuestros sentidos eran tan potentes..

Ya no estaba nerviosa, tenía a Edward a mi lado y eso era todo lo que necesitaba. Cruzamos rápidamente los pasillos blancos parecidos a los de un hospital, torcimos a la derecha y encontramos una puerta marrón y muy robusta al final del pasillo. La puerta llamaba mucho la atención ya que era poco habitual encontrar al fondo de un pasillo blanco como las perlas una puerta marrón oscura, apartada y solitaria.

Miré a mi marido una vez más. No hacía falta que me leyese la mente para adivinar que estaba muerta de vergüenza. En los principios de curso siempre lo pasaba muy mal, no sabia si agradaría a la gente y ese pensamiento hacía que mi cuerpo se estremeciese asta tales puntos que no podía controlar.

Vamos Bella, no es para tanto – Emmett apareció a mi lado y me dio un golpecito en la espalda para animarme, pero nadie podía subirme el animo en esos momentos.

Decidida a afrontar mis miedos alargue el brazo hacia el pomo de la puerta, un pomo dorado grande con unos dibujos hechos con profundidad, me quedé mirando el pomo antes de girarlo. Los dibujos que se apreciaban eran dragones, dragones con una mirada feroz, una mirada que mataría a cualquiera incluso a un inmortal.

¡Ya basta! Comencé a escuchar en mi cabeza. ¿Era Amanda?. ¡Entra! ¡Ahora! Un impulso me hizo girar el pomo y mi cuerpo apareció en aquella clase con las miradas de treinta y cinco alumnos encima mío, tras de mi aparecieron Rosalie, Jasper, Alice, Emmett y Edward que por suerte ayudaron a que muchas de las miradas se despegasen de mi. Cuando miré a mi marido vi en su cara terror, Edward no podía sentir terror ante humanos ¿Qué pasaba?. Giré la cabeza de nuevo hacia la gente cuando mi cuerpo se tambaleo de impresión y pánico. Delante de mi habían treinta y cinco dragones mirando mis ojos con furia. Salí corriendo a tal velocidad que era imposible visualizarme y llegué asta el otro extremo del pasillo, allí pare en seco y me quede atónita mirando la puerta con todos mis sentidos alerta.

-¡Bella! – Mi marido gritaba desde la otra punta del pasillo y corrió hacia mí.
- ¡Bella! – Los demás cullen gritaban más bien de miedo ya que por mi culpa la gente podría pensar que éramos diferentes.
- Bella – Edward paró su cara frente a mí después de cruzar el pasillo en menos de un segundo - ¿Qué te ha pasado?, no era para tanto.
- Los dragones, allí… en el aula… - Me tambaleé y caí al suelo, cogí mis rodillas con los brazos y hundí la cabeza en ellas como si el mundo se estuviese callendo.
- ¿Qué dragones? – La mano de mi marido se deslizó por mi pelo tratando de calmarme y al parecer lo consiguió.

Me levante del suelo con la mirada fija en la puerta.

-Entonces… ¿me lo he imaginado? – Ya nada me parecía extraño, Amanda podía hacer que viese lo que ella quería. ¿A caso quería volverme loca?
-¿Amanda verdad? – La cara de Edward se tornó pensativa.
- Si… - Una vez mas lagrimas brotaron de mis ojos.
- ¡Bella! – El no sabía que podía llorar y por lo tanto se asombró.
- Si… lo se… aun puedo llorar, es todo tan extraño…

Mi marido se acercó a mi y me abrazo fuertemente.

-Vamos Bella – Me susurró.
- Si no hay mas remedio.

Caminamos hacía mi familia que estaban esperando en la puerta marrón. Cuando Edward y yo entramos todo estaba normal, la gente nos miraba como antes pero no veía nada raro en ellos. Caminamos hacía nuestros asientos, todo parecía normal era como si nadie hubiese visto nada de lo que había pasado.

La clase era blanca y muy amplia, tenía amplios ventanales góticos por los que no entraba el sol ya que un gran muro los tapaba, estábamos protegidos, además en las zonas bajas de Alaska no daba el sol muy a menudo, era como en Forks pero menos húmedo. Los pupitres eran también marrones oscuros como la puerta y tenían en los costados dibujos de terribles dragones. Me daba miedo mirarlos pero imaginaba que ya me acostumbraría. Las sillas no eran muy cómodas pero a los vampiros poco nos importaba.

Mientras hablaba con mi marido y los demás Cullen alguien toco fuertemente a la puerta y un aura distinta me invadió, pero no me daba miedo tan solo era intriga. La pareja que no nos prestó atención en los pasillos entró por la puerta. La chica era alta, calculaba que como mi marido y el chico la superaba por diez centímetros. Eran robustos los dos y tenía el pelo negro. La mujer miraba con insignificancia a la gente mientras que su novio, o al menos suponía que así era, miraba con amor, tristeza y respeto.

-Hola – Aquel chico saludo a toda la clase con amabilidad – Me llamó Robert, esperó ser de vuestro agrado.
-Hola, saludo la mayoría de la clase – Parecían robots, todo lo hacían al unísono o eso me parecía.
- Ella – señalo a la que debía ser su novia – es Elisabeth.

Elisabeth envió una mirada fugaz y sensual a toda la clase y se fue caminando rápidamente a su pupitre.

-Hola – no me di cuenta de que Robert estaba ya al lado nuestro.
-Hola – dijo Jasper – encantados.

Su corazón latía de una manera diferente a todos los demás, pero aun así latía, por tanto debían ser humanos. Aunque un poco misteriosos pero humanos.

¡Toc Toc Toc! – La puerta otra vez

La profesora, rubia como Rosalie, con gafas de estatura demasiado baja y de cuerpo bien formado se abrió paso hacía su mesa blanca. Tiró los libros de mala manera y nos miró a todos con cara de circunstancia.

-Un año más viéndoos queridos alumnos – Su voz era bastante potente, intimidante.

Mientras pasaba la mirada por encima de los alumnos y por tanto encima nuestro aproveche para hablar con Edward.

-No me va a caer bien – Susurré rápidamente a mi familia.
-Creo que a nadie le cae bien – Edward esbozó su sonrisa torcida – No hay muchos pensamientos respetuosos en esas cabecitas – señaló con la cabeza a los demás alumnos.

La mirada de la profesora se poso en nosotros seis y poco a poco se fue colocando en Emmett. ¿Qué había visto?. Emmett no le aparto la vista y por mucho que intentaba intimidarla no lo lograba, era extraño.

-Bueno, chicos – Comenzó ella – Mi nombre es Helen, espero ir conociéndoos a todos poco a poco – guiñó un ojo. – Ahora vamos a lo que nos interesa las clases.

Un profundo Ooooh salió de nuestras bocas. Helen se dirigió a la mesa, abrió su libro y se quedó pensando.

-¿Tenéis todos los libros? – dijo al fin mirando todos los pupitres.
- Si señora – La voz de Robert era tan suave…
-De acuerdo, vamos a ello entonces – Abrió en libro. – Pagina cinco.

La clase pasó rápido y sin contratiempos, cuando preguntaba cualquier cosa Robert o Edward contestaba. Parecía que por fin había alguien tan inteligente como Edward en la clase. Las miradas de los dos fueron fugaces, ninguno de los dos quería tener un rival.

El timbre sonó y todos salimos de la clase a descansar un rato. Mi familia y yo nos sentamos en un banco del recreo mientras hablábamos de cientos de cosas, entre ellas Amanda.

Las demás clases pasaron también muy rápido y cuando me di cuenta ya estábamos montando en el coche y volviendo a casa. En el camino de vuelta algo se cruzó en la carretera pero no reconocimos que fue, era negro y grande y parecía que tenía alas pero no podíamos asegurar nada así que lo dejamos correr.

Cuando llegamos a casa dejamos los coches en el garaje y entramos por la puerta.

-Hola chicos – Carlisle estaba sentado en la mesa del salón leyendo un libro.
- Hola, ha ido muy bien Carlisle. Sin contratiempos, Oh bueno… un pequeño problemas si hubo…Bella tuvo otra alucinación provocada por Amanda pero nada raro.
-Pronto averiguaremos todo, tranquilos. – Carlisle levantó la cabeza para mirarnos - ¿Recordáis que Billy esta enfermo y que tengo que ir a Forks? Bueno creo que voy a ir en unos días.
-Cuidabobbaon Angela… - Emmett emitió una risita malévola.
-Si… lo tendré.
- Carlisle – dije rápidamente, donde esta mi hija…
- Arriba escribiendo algo.

Subí hacia la habitación de Renesmee.

-Hola mami.
-Hola cariño – le di un beso en la frente. - ¿Qué haces?
-Escribo mami.
-Muy bien hija – Tenía que decirle que la habíamos cambiado de colegio.
- Hija..
-Lo se, Carlisle me lo ha dicho.
- A bueno. ¿Nos vamos abajo?
-Prefiero quedarme aquí, es que quiero acabar de escribir.
- Como quieras cariño. Cuando quieras baja.

Salí de la habitación y cuando me disponía a bajar las escaleras para llegar al salón vi una luz anaranjada saliendo del cuarto de Jacob. Me di la vuelta, curiosa caminé hacia la puerta entre abierta y coloqué mi mano para abrirla. Cuando entré los ojos de un chaval de unos bobbae años se posaron en mi cara.

- ¿Jacob? – Pregunté.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:52 pm

Algunos Temas Resueltos

-¿Que? - Jacob me miraba con cara de niño, comenzó a dar vueltas de un lado para otro de la habitación.
-¿Como que qué? - Mi mirada lo fulminaba lentamente.
- No me mires así anda... Esto lo he hecho por Nessie. - Se lanzó a la cama.
- Veo que no has cambiado, ¿y por que por Renesmee? - Agarré la puerta y la cerré caminé por el cuarto de color Salmón de Jacob y me senté en ubobballita de madera que al parecer había construido el junto a Renesmee. Era bastante cómoda pero tenía ciertos desperfectos.
- Aaaa... Bueno... Es que... si hacía esto que hice, que por cierto no me preguntes como, podría estar desde bien pequeño con ella... - Estiró los brazos a modo de angel en la cama.
- Pues bueno si, con eso de que parece ya una niña de bobbae años... ¿Pero cuando siga creciendo y parezca mucho mas adulta... que harás? - Miré hacia la cama negra de Jacob buscando sus ojos, que al estar tumbado no encontraba.
- Pues bueno.. Hasta donde se... cuando me pasó esto... estaba deseando fuertemente algo... pero de ahí ya no se como ocurrió. - Levanto la cabeza - Así que cuando quiera volver a mis diez y siete años solo tendré que desearlo fuertemente. - Me sonrió con dulzura.
- Ayyy Jacob... no cambias... - Reí y me dispuse a salir de la habitación.
- De esto nada a Nessie ¿eee? - Se sentó en la cama mirandome.
- De acuerdo. - Abrí la puerta y salí intentando que Renesmee no me viese, cerré la puerta con la mayor suavidad que me fue posible y en un abrir y cerrar de ojos ya había bajado las escaleras.

Cuando llegué al final de aquellas largas escaleras miré hacía mi derecha, pero no encontré a nadie. Miré hacía mi izquierda y allí tenía a mi familia entera reunida. Cada uno de ellos estaba sentado en un lugar, algunos reían alegremente y otros hablaban. Alice mas bien estaba absorta en algo que nadie parecía saber.

- ¡Venga Bella! - Gritaron Emmett y Jasper mientras jugaban a quien pegaba mas fuerte, el sonido de los golpes sonaba como rocas golpeándose.
- Bella... - Alice no dijo nada más no tenía la cabeza para otra cosa que no fuese lo que estaba viendo.
- Vamos Bella, te estábamos esperando. - Esme Abrazó a Carlisle. Me fijé en el y en su cara vi una mueca de preocupación que no me convencía para nada. Estaba segura de que se trataba de mí.

Edward me miró a los ojos y me sonrió solo me bastaba eso para saber que estaba feliz de verme. Estiro su brazo en señal de llamada y me dirigí hacia el paso a paso, sin perder de vista a Carlisle y a Alice.

- Bueno - Comenzó Carlisle sin levantar la vista del suelo. - Ya que estamos todos, debatamos algunos temas.
- Carlisle, por favor... míranos- le supliqué.

Carlisle lo hizo pero no sin quejarse... Su cara estaba totalmente demacrada, el cansancio del trabajo y la sed que sentía habían podibobbaon el.

- No pienso hablar de este tema - Dijo señalando su cara - en un día todo estará bien.
- De acuerdo.. - Dijo Alice, hoy parecía que no iba a formular mas de dos o tres palabras.

Esme se levanto de al lado de su marido dejando atrás el sillón blanco y fue al lado de Alice que estaba en la otra punta del salón.

-Primera cuestión - Prosiguió Carlisle levantándose totalmente del sillón y empezando a andar. - Tu hija - Me señalo tímidamente.
- ¿Mi hija? - Todos me miraban excepto Edward que siempre guardaba la compostura y Alice que estaba en un mundo distinto al nuestro, al parecer.
- Así es... Hoy mientras estabais en la Universidad me he dedicado a hablar con mi nieta. Renesmee. Le comenté si sabía para que te quería Amanda, o por que deseaba tanto tu vida. - Miró al ventanal de la zona trasera cerca de Alice - No me dejo las cosas muy claras... Pero parece ser que Amanda nunca ha tenido una vida muy plena y quiere la tuya por que si lo es.
- Vamos... Simples celos - Dijo Emmett dejando el juegito que se traía con Jasper.
- Exacto. Pero no creo que sea mas peligroso de lo que ya pensamos, así que no hay mas problemas respecto a este tema. Solo nos queda esperar a que Amanda llegue y decida casarse con Edward.

Mi marido apretó la mandíbula.

- ¿El segundo tema? - Pregunte intrigada.
- Mi ida a Forks. - Carlisle ahora hablaba serio. He recibido una llamada de Angela...
- ... Fiu Fiu.. - Silbó Emmett.
- ... Y me ha dicho que el padre de Jacob esta empeorando. - Se tiró al sillón una vez mas. - Parece ser que esa enfermedad lo consume rápidamente, así que cuanto antes baya antes podré intentar sanarlo.
- ¿Y que problema hay? - Edward preguntaba muy interesado esta vez.
- Bueno, me tendré que quedar bastante tiempo, no se cuanto.
- Ooohh... Amor, yo voy contigo - La voz de Esme cortó el silenció que se había formado en la habitación.
- Si eso es lo que quieres no te lo impediré. Salimos en dos horas, espero que los que os quedáis sepáis arreglároslas solos.

Alice se levanto bruscamente de la silla marrón que la sostenía al final del salón.

- La boda va a dar mas problemas de los que creemos. Espero que estés aquí a tiempo. - Dijo con la voz entrecortada.
- Si creo que estaremos aquí muy pronto... pero no lo se con exactitud, como ya os dije tengo que quedarme una temporada. ¿Pero que tipo de problemas? - Carlisle movió su mano hacía el pelo y no apartó la vista de Alice.
- Una nueva criatura... No la veo bien, solo se que vendrá desde los cielos...

En el salón ahora solo se oían murmullos. Edward bufaba constantemente y Emmett y Jasper estaban a la retaguardia. En un momento el salón se revoluciono.

- Pero tranquilos - Alice se dio la vuelta hacía la ventana. - Parece ser que aún no es el día.

La tensión no cesó, parecía que estuviesen preparándose para lo peor. ¿Pero que criatura podría ser? ¿Que otras criaturas se escondían en este mundo de fantasía?.

- Bueno chicos, una vez dicho todo esto... Creo que Esme y yo nos vamos a hacer las maletas - Carlisle se despidió con la mano pero no sonrió, seguía serio.
- Adios chicos, cuidaros. - Esme sonreía alegremente.

Los dos se fueron del Salón agarrados de la cintura y se escucharon sus pasos por las escaleras. Una vez que los pasos ''Cesaron'' me acomodé en el pecho de Edward.

- ¿Crees que pasará algo? - Le dije intentando no ponerme histérica mientras tocaba su pecho.
- No lo creo. - Edward siempre intentaba tranquilizarme, y en su compañía la verdad que siempre lo conseguía.
- Vamonos de aquí amor - Le agarré de la mano y lo empuje casi bailando.
- Uy Uy Uy... Estos dos ya van a romper otra cama - Emmett nos miraba riendo y consiguió arrebatarle una gran risotada a Alice.

Fulminé al resto de mi familia con la mirada y me llevé a Edward. En efecto, íbamos a romper otra cama.

Subíamos despacio por las escaleras, sin prisa alguna. Había que decir que a las tardes no era muy habitual hacer el amor en nosotros pero esta vez algo nos impulsaba a ello, una pasión irrefrenable. Cuanbobbaruzamos el pasillo divisamos a Jacob en su habitación dando vueltas.

- Jacob a cambiado un poco... - Le dije a Edward mientras habría la puerta de nuestra habitación.
- Lo se - me dijo tocándome la cintura.

Entramos a la habitación y cerramos con cerrojo la puerta, todo empezó como siempre con unos besos apasionados. Con un movimiento de mano me arrancó de cuajo toda la ropa. Y yo hice lo mismo con el. Allí estábamos los dos bobba. Besándonos de pie. El fue acercando su cuerpo al mio lentamente y al final de un fiero empujón me hecho a la cama. La excitación que yo sentía en ese momento no se podía explicar con palabras. Sentí su cálibobbauerpo encima del mío y sus labios apretados fuertemente a mi boca. Comenzó a besarme todo el cuerpo con delicadeza. En aquel instante un pensamiento absurbobbaorrió por mi cabeza ¿Haría también lo mismo con Amanda?

- ¡Para! - Le grité, pero el no paró.
-¡Para! - volví a gritar.

Esta vez noté sus labios en mi cintura quietos, inmoviles. Levantó su cabeza y me miró preguntándose que pasaba.

- Dime amor - Me dijo al fin mirando mi cuerpo.
- ¿Tu.. harías esto con Amanda? - Mi pregunta sonaba ridícula.
- Pues claro que no... - La expresión de su cara me dio miedo. - ¿Por que piensas eso? - Me sonrió.
- No se.. Por nada.

Bajó de nuevo la cabeza y siguió besándome la cintura. Era un placer inmenso, una felicidad de fantasía algo que no se podía vivir dos veces del mismo modo. Se entregó a mi mas fieramente que los demás días. Toco mis piernas con sus suaves manos subiendo lentamente por mi cuerpo. Me colocó un dedo en la boca y en pocos segundos ya tenía su boca una vez mas sobre mis labios. Lo abracé apretando mis manos en su espalda y el hizo lo mismo. La fusión había comenzado. La felicidad que duraba escasas horas ya comenzaba a crecer en mi cuerpo. Solo esbocé una sonrisa y cerré los ojos dejándome llevar por Edward.

---------------------------------------

Las horas pasaron rápidamente mientras al final nos quedamos mirándonos fijamente en la cama.

Su cuerpo desnudo era tan perfecto... Aquellas piernas fuertes, Su pecho suabe y musculoso, Sus manos aún quietas en mi pierna... Edward era como una escultura perfectamente hecha sin ningún tipo de defecto. El agarró mis manos y quietos e inmóviles nos quedamos lo que aún quedaba de la tarde y seguramente toda la noche.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 8:54 pm

Juasss!!!! xDDDD!!! Esto es todo lo que llevo escribiendo desde hace 3 semanas atras, quitando algunos días que no pude por examenes. Espero que no os de un desmayo xD.


lol! lol! lol! lol! Suspect Suspect xD
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 9:13 pm

dios mio, cuantos ! xdd ara lo leoo

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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Sáb Jun 06, 2009 9:43 pm

Muchas gracias por el esfuerzo, es mucho incluso para mi que soy la que lo he escrito xDDD...
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Dom Jun 07, 2009 1:22 am

aun no me ha dado tiempo, pero ire leyendo que hay cola y todo xddd

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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Dom Jun 07, 2009 10:38 am

Seee,,, xDDD muchas gracias en serio xD.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Dom Jun 07, 2009 5:10 pm

La Naturaleza Se Siente No Se Mira

-¡Mami! - Renesmee llamaba a la puerta muy nerviosa. - ¡Mira sal, mira a Jacob! - Sentía sus pies saltando detrás de la puerta.
- Si hija... Lo se... - Me levanté dejando a Edward recostado leyendo el periódico.
- Mira, Mira! - Renesmee no paraba de saltar.
- Si... - abrí la puerta y una vez mas vi la cara de un niño de aproximadamente bobbae años mirándome a la cara.
- Hola Bella - Me sonrió enseñando sus preciosos dientes blancos.
- Hola Jacob, aún sigo sin entender por que has hecho esto... ya sabes lo de rejuvenecer. - Empuje un poquito a Jacob para que me dejase paso y me encaminé al baño. Mi hija y Jacobs me acompañaban como dos lapitas.
- Pues... Bella, yo amo a Renesmee - Jacob la miraba con tanto amor que me recordó los primeros días entre Edward y yo, vagamente como siempre, pero lo hizo.
- Si mami - Renesmee tocaba las manos de Jacob con suavidad admiranbobbaada dedo.
- Si.. Veo que estáis muy enamorados los dos... Lo que me pregunto es... - Miré hacia la puerta de mi habitación y Edward salia mientras doblaba el periódico.
- ¿Que? - Renesmee y Jacob me miraban fuera de si.
- Pues, como una niña de tu edad - toqué la nariz de mi hija - y un ''niño'' de la tuya - alboroté el pelo de Jacob, pueden amarse tanto.

Jacob y Renesmee levantaron los hombros y se miraron sonrientes.

- Bueno - me decía Jacob mientras se colocaba bien el pelo - Nos vamos al jardín Bella.
- Si, sin problema.

Los dos bajaron corriendo por las escaleras y escuche como Jacob le abría la puerta a Renesmee diciendo ''Las damas primero''. Jacob seguía siendo maduro pero su carácter de niño estaba a flor de piel, igual que el de Renesmee.

Una vez sola en el baño me desprendí de la ropa y me metí a la ducha. Al no necesitar necesariamente el agua caliente encendí el agua fría y comencé a ducharme. Los pasos perfectos de Edward se acercaban al baño lentamente y escuche como abría la puerta. Asome mi cara por las cortinas de la ducha y lo miré.

El se movía lentamente asta la zona trasera del baño. Allí se sentó en ubobballa bastante cómoda, de hecho, era mi silla preferida.

- Ammm... - Comencé a decir - ¿Edward?
- ¿Si? - Sus ojos se dirigieron hacia los míos y un calambre traspasó mi cuerpo.
- Je..Je.. - Introduje la cabeza a la bañera de nuevo. - Nada nada.
- ¿Que tal anoche? - Preguntó mientras se acercaba a la ducha.

Note como un intento de ruborizarme volaba por mi cuerpo.

- Bien, como siempre. Aunque claro, como no hablamos no te puedo decir nada - Desde dentro de la ducha sonreí picaramente y Edward no lo notó.
- Bueno... Bueno.. - Dijo con la voz muy tranquila.
- ¿Ah? - Lo notaba un poco misterioso la verdad.
- Nunca te he pedido esto Bella..

¿Que sería?

- Pero... anda déjame ducharme contigo - Corrió la cortina bruscamente y descubrió mi cuerpo desnudo y mojado.
- Jijiji... Claro tonto entra.

Se deshizo rápidamente de su ropa y entro a la ducha. Su cuerpo mojado era incluso mas sensual que seco y conseguía excitarme, cosa que no quería en esos momento.

- Anda... limpiame la espalda - Le empotré juguetonamente la esponja en el pecho y me di la vuelta.

La esponja rozaba mi piel con delicadeza y masajeaba toda mi espalda lentamente. Un golpe seco me saco de mi placer. La esponja había caído al suelo. Me di la vuelta rapidamente sobresaltada y la sonrisa torcida de Edward me esperaba al otro lado.

- ¿Sabes cuanto te quiero? - Me susurro mientras me abrazaba.
- ¡No! ¿Me lo dices? - Yo también abrace su cuerpo mojado.
- ¿Y si no quiero? - Dejó de abrazarme y agarró mis brazos sosteniéndome entre sus manos.
- Pues te vas olvidando de lo de las noches. - Sonreí con aire de victoria.
- Oh.. ¡¡No no...!! - Se rió y agarró un mechón de pelo para comenzar a jugar con el. - Bueno.. te lo digo - Me sonrió. - Todo el agua que hay en el mundo es el sentimiento que yo tengo por ti.

Me quede pensativa.

- Oh... entonces mas vale que cerremos el grifo por que se esta escapando. - Reí compulsivamente.

Seguramente estábamos llamando la atención en toda la casa con el jaleo que nos triamos pero daba igual. Eramos felices y no creo que a mi familia le molestase un poquito de escándalo.

Edward tenía cierta dificultad para coger algunas bromas, y esta fue una de las que no consiguió entender. Quedaba claro en su expresión confusa. Pero debía admitir que muchas de las bromas que yo hacía no tenían gracia.

- Va.. vamos a salir, que si fuésemos humanos ya estaríamos arrugados como dos uvas pasas. - Dije al tiempo que agarraba la toalla.
- ¿Y yo con que me seco? - Edward me miraba embobado.
- Ahora te traigo una toalla - Me enrosqué la toalla en el cuerpo y salí disparada hacía nuestra habitación.

Una vez en la habitación que también como la de Jacob era color salmón. Rebusqué en un baúl que teníamos al lado del gigantesco ropero y busqué una toalla que cubriese a un hombre de un metro y ochenta y cuatro centímetros. Una vez la hube encontrado salí deprisa de la habitación pero algo me llamó la atención. Unos centímetros antes de llegar a la puerta del baño vi en el piso de abajo a Robert, Mi compañero de clase. Recordé que era muy educado. Me pareció extraño, quizás hubiese sido una ilusión óptica de las mías. Así que lo ignore. Cuando estaba entrando al baño vi por el rabillo del ojo que su silueta desaparecía lentamente.

- ¿Que te pasa? - Me preguntó Edward al ver mi cara de circunstancia aparecer por la puerta.
- Nada. No me pasa nada - Lo cierto es que como dije no me pasaba nada, solo estaba algo confusa. -Toma anda - sonreí - la toalla.
- Gracias preciosa - Me dijo sonriéndome dulcemente.

Cuando nos secamos cogimos nuestra ropa y nos volvimos a vestir. Bajamos abajo las prendas sucias para tirar, por que con Alice cerca no las podíamos lavar y las toallas, esas si parecía que las podíamos lavar. Metimos las toallas a la lavadora, gigantesca por cierto y tiramos la ropa.

- Edward, ¿vienes a dar una vuelta por el bosque? - Pregunté mientras cerraba la lavadora.
- Si - Agarró mi mano y me sacó de casa sin despedirnos de nadie.

Comenzamos a correr hacía la espesura del bosque.

- ¿Que tal crees que estarán Esme y Carlisle en Forks? - El viento golpeaba mi cabello suavemente.
- Espero que bien, y también espero que el padre de Jacob sane rápido.
- Si yo también. Edward, recuerdo que una vez Carlisle me dijo que mi don me facilitaba las cosas para entender a la naturaleza.

Edward me miró algo confuso.

- ¿En serio? - Una pregunta contundente, si señor - ¿Hacemos la prueba? - Lo que me faltaba.
- Bueno... - dije totalmente desganada.
- Vamos - Agarró mi mano y la coloco en la corteza del árbol mas cercano. Un pino como todos los demás que habían en Alaska.
- ¿Que se supones que tengo que hacer? - Mi pregunta tenía lógica, no tenía ni idea de lo que debía hacer.
- Concentrarte supongo.

Después de echarle una mirada furtiva a mi marido me intente concentrar. El rugir de los osos me sacaba de todo intento pero aun así no desistía. En el ultimo intento comencé a escuchar los pasos de unas cuantas ardillas dentro del árbol.. parecía que funcionaba... El viento soplaba suave y me hizo cerrar los ojos mientras dejaba a mis sentidos trabajar. No pasó mucho tiempo cuando abrí los ojos.

- Fabobbaante - Dije boquiabierta.
- ¿Si?
- Si! No se... he sentido la naturaleza como nunca antes - Nunca pensé que algo así me pasase.
- ¿No te ha dicho nada? - El premio a la pregunta estúpida.
- ¿Decirme algo? ¿como me va a decir algo? - Pues anda que las mías también estaban en la lista para el premio.
- Ahh... no se.. Carlisle dice que la naturaleza le habla. - Miró al suelo avergonzado por semejante afirmación.
- Bueno... Aun que parezca ridículo, habrá que intentarlo digo yo. - Coloqué la mano una vez mas en el árbol y me concentré.

Esta vez me salió a la primera, pero había algo diferente.

- Bella - Me siseaba la voz del viento.
- ¿Si? - Esto era lo único que me faltaba para perder totalmente la cordura, hablar sola. ¿Que pensaría mi marido?
- No todas las criaturas que habitan en la tierra son conocidas Bella - siseaba otra vez.
- ¿A que te refieres?
- Existen criaturas que no han sido descubiertas el miles de años. - El siseo esta vez era diferente, mas acentuado.
- ¿Que criaturas? - Pregunté rápidamente ya que notaba que el siseo desaparecía.

El siseo desapareció antes de lo previsto y me quede sin la respuesta a mi pregunta. Mire a mi marido y camine hacía el.

- Dice... Dice el viento que existen criaturas que no han sido descubiertas en miles de años. No se que pista quiere darme con esa afirmación.
- Tendremos que averiguarlo. - Dijo Edward convencido. - Al fin y al cabo por pequeña o ridícula que sea, es una pista.
- Si... Bueno, vamos a cazar. - Me agazapé detrás de un árbol mirando a los Osos caminar tranquilamente por el Bosque.

El pelaje de los osos estaba cambiando, se estaba oscureciendo lentamente. Sería que ya llegaba el buen tiempo.

Cuando el olor de uno de los Osos invadió mis fosas nasales salté al aire y comencé a correr a toda velocidad por el bosque dejando atrás a mi marido que no tardo en encontrarme. Cuando me encontró ya había matado al Oso y estaba bebiendo la sangre. En nuestra especie no era conveniente entrometerse mientras uno de nosotros comía así que Edward respeto su turno muy cerca mío.

- Te toca! - Limpié mi boca con la mano - Queda suficiente.

Edward agachó su cabeza hacía el cuello del animal y note como todos sus músculos se tensaban mientras sostenía entre sus manos al animal.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Dom Jun 07, 2009 10:06 pm

Arriba.
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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Lun Jun 08, 2009 11:08 am

Sufrir, Un Sentimiento Fugaz

Cuando Edward acabo con el Oso se levantó mirándome con los ojos fuera de casillas y se lanzó sobre mi.

- ¿Edward? - Estaba confusa, ¿Que hacía lanzándose sobre mi?
- ¿Si? - Rió entre dientes.
- ¿Porque te has lanzado de esa forma hacía mi? - Perfecto, un juego de preguntas.
- ¿Por que te deseo con toda mi alma? - El seguía con el jueguecito, pues bien, no iba a ser yo la que parase.
- ¿A si?
- ¡Claro! - Colocó las manos en la tierra y se impulso hacía arriba para levantarse.

Estiró su mano hacía mi para ayudarme a levantar pero yo la rechace era capaz de levantarme sola. Con el impulso de una sola mano di un salto al aire y sobrevolé a Edward aterrizando detrás de el.

- ¡Bravo! - Comenzó a aplaudir euforicamente.
- ¿Que te creías, que no era capaz? - Golpeé su perfecto cuerpo con el fin de tirarlo al suelo pero no lo conseguí.
- ¡Fallaste! - Con su mano izquierda golpeo mi cuerpo con delicadeza y en esta ocasión yo si caí al suelo.

La lengua de Edward asomó entre sus labios y después una preciosa sonrisa burlona apareció en aquel rostro. Comenzó a correr.

- ¡Vamos Bella! - Gritaba a lo lejos - Atrapame.

Era algo imposible pero el quería pelea y la iba a tener. Sonreí aun tirada en el suelo y me levanté rápidamente.

- ¡Te vas a enterar! - Comencé a correr a toda velocidad dejando atrás el oso muerto y los demás seres del bosque.

Estaba a pocos centímetros de Edward, pero me frustraba el no poder alcanzarlo ni a tan poca distancia.

- ¡Jjaja! - Su risa sonaba infantil. Miró hacía atrás y me sonrió - ¡Vamos Bella!
- Ya ve... - Mi frase se entrecortó y caí al suelo.
- ¿Bella? - Edward revoloteaba a mi alrededor tocándome las manos la cara y gritando mi nombre una y otra vez.

Una punzada atravesó mi pecho, era una sensación conocida. Amanda estaba cerca. Otro pinchazo atravesó mi pecho llegando asta mi cabeza. Era insoportable, ¿Cuando acabaría? La ultima imagen de Edward me preocupo tenía los ojos clavados en mi. Sufría y su rostro no lo podía esconder. Me resultaba tan doloroso, incluso mas que los pinchazos pero no podía tranquilizarlo, ya no; Ahora estaba envuelta en una ilusión. La preciosa Universidad a la que tenía la oportunidad de ir gracias a Edward estaba en mi cabeza. Los ventanales góticos que rodeaban todos los pasillos me asustaban.

Campanas comenzaron a sonar.

Una figura gigantesca, negra. Tan oscura como las sombras pasó volando por delante de la ventana. ¿Era la criatura de la que me había prevenido la naturaleza? No sabía lo que era con exactitud. Estaba aterrorizada.

- ¡Tu! - Amanda apareció de repente.

Moví mi mano fuertemente pero me di cuenta que algo la sostenía. Mire hacía atrás como pude y contemple una tabla marrón con cuatro cacharros plateados sosteniéndome las extremidades. Estaba claro, me tenía atrapada. Atrapada en una ilusión, y el sufrimiento no tardaría en llegar.

- ¿Sabias que en esta ilusión eres humana? - Su voz se quebró en mis oídos. Era tan intimidante. Mas ahora que yo era humana al parecer.
- No me impresiona... De ti me espero cualquier cosa. - No le tenía miedo, si debía matarme que lo hiciese ahora.
- Bella que ilusa eres. - Me dio la espalda y se alejo despacio. Una vez a dos metros de mí se volteo.
- Si para que dejes a mi familia en paz debo morir. Estoy dispuesta. - No era del tobobbaierto, no quería morir pero si debía hacerlo prefería que fuese por alguien a quien amaba.
- Tiempo al tiempo Bella, deseó mas a tu marido que a tu vida.
- Nunca lo tendrás en cuerpo y alma. ¡Eres una arpía!

Amanda me fulminó con la mirada, ella sabía que nunca tendría a Edward en cuerpo y alma y eso le dolía mas que cualquier ataque físico.

- ¡No quieras hacer que acabe contigo antes de la cuenta! - Se acercaba a mi una vez mas.
- ¡Puedes acabar conmigo pero ni mi hija ni Edward te querrán! - Mi voz estaba al borde de la histeria.
- Jajaja... ¿Te crees que me importa esa mocosa? - Cada vez se acercaba mas a mí. Era mas sensual que yo eso estaba claro pero nada de eso me importaba, mi hija no era ninguna mocosa.
- ¡NO TE ATREVAS A LLAMARLE MOCOSA OTRA VEZ! O SINO.. - Rectifique cuanto antes. O sino nada, no podía hacer nada era humana. Vulnerable, debil. En esos momentos era como una pequeña marioneta en las manos de un humano.
- Jajaja... ¿Ahora entiendes por que te he hecho humana en esa ilusión verdad?

Era cierto, lo entendía. Ella no quería que yo fuese un peligro. Sabía que era mas fuerte que ella y quizás no era temor, pero si precaución.

- Después de lo que paso la ultima vez, no puedo exponerme a otro ataque. Aunque solo puedas herirme cuando te toco me viene mejor que seas frágil.

Frágil... Eso era. Era como un pequeño pajarito esperando a su madre con calma mientras decenas de depredadores lo acechaban por las esquinas. Eso era. Aun así le hice frente.

- Seré frágil ahora si... ¡Pero podré contigo si debo hacerlo el día de la boda! No pienso dejar que te lleves a mi marido así como así, ¡y menos sabiendo que el no puede romper la promesa!
- La promesa... Ja ja ja... - Puso su cara a dos centímetros de la mía. - Te lo ha contado entonces.

¿ Había metido la pata? ¡No tenía que haber mencionado la promesa!

- Tranquila, pequeña y frágil humana. No voy a dedicarme a matar a alguien de tu familia aunque lo desee con todas mis fuerzas.
- ¡Me das asco! - Decidida escupí en la cara de Amanda.
- ¡Ilusa! - Me golpeó en la cara.

El dolor era insoportable, parecía que me había roto la mandíbula.

- ¿Quieres saber algo de la promesa o no? - Prosiguió enfadada.

No contesté.

- Bueno, te lo cuento... - Ella prosiguió con la misma historia que Edward me había contado.

La sensación de sufrimiento bagaba por mi cuerpo libremente, yendo y viniendo.

- ¿Ya esta? - Pregunté con insignificancia.

Amanda me miro extrañada.

- ¿No me mires de esa manera, que quieres que me ponga a llorar?

Una vez mas Amanda no salía de su asombro.

- ¿Que pasa? - ¿Por que demonios me miraba así?
- ¿No tienes miedo? ¿No estas triste?

Intente aparentar todo lo contrario a lo que sentía. La tristeza invadía todo mi ser y el sufrimiento había vuelto a mi.

- ¿Sabes lo que te digo? - Me dijo sonriendo, esta vez parecía Amable - Que no eres tan frágil como yo creía.
- Me gusta que pienses eso.
- Pero no quiere decir que te vaya a soltar, ¿o a caso creías que si?

Pues si, lo creía.. Pero parecía un poco ridiculo creer eso.

Amanda comenzó a alejarse una vez mas esta vez no se volteó. De repente volví al mundo real. Volví a ver a Edward mirándome muerto de miedo. Y volví a sentir el aire fresco del bosque.

- ¿Bella? - La calidad voz de Edward me recibía.
- Hola amor - Dije al tiempo que me levantaba con dificultad.
- ¡Bella! - Me abrazó.
- Ohh...
- Bella.. ¿Que te ha pasado? - Agarro mi cara y la inspecciono con sumo cuidado.

Algo debía tener en la cara por que para que la tocase con tanto cuidado...

- ¿Que pasa? - Pregunté - ¿Tengo monos en la cara?
- Monos no... pero magulladuras si.. ¿Que te ha pasado?
- Es largo de explicar Edward, ¿Que te parece si te lo explico cuando lleguemos a casa?
- De acuerdo.. - Pasó sus manos por mi cintura y me impulso para cogerme en brazos.

Comenzó a correr para llegar cuanto antes a casa. Las magulladuras ahora no me importaban. Me importaba mas pensar en que en cualquier momento si me volvía a convertir en humana en aquellas alucinaciones podría perecer. Cuando estabamos llegando a casa caí en la cuenta de que no el había pedido explicación de por que no quería a Renesmee y me arrepentí de no haberselo preguntabobbauando debía hacerlo. A caso era tan egoísta que solo pensaba en mi? En lo que yo quería saber?

- Ya estamos - Dijo Edward.

Me dejo en el suelo y comenzó a andar esperándome a cada paso que daba.
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Andre
Edward te pide que te cases con él


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MensajeTema: Re: Sol Y Luna [¡FanFic!]   Mar Jun 09, 2009 4:32 am

Prometo que cuando pueda lo leeré Smile

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