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 Destino [FanFic]

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EdwardCullen_Fan
Jacob te ruega que no vayas a Italia


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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Miér Oct 21, 2009 7:39 pm

Charlando.

La voz de Danny penetro por mis oídos con suavidad. Era un regalo de los dioses y mas, nada mas despertarme, por qué, si hoy había dormido con el. Y sí junto a el.

-Arriba – Volvió a susurrarme contadas veces. Yo me moví un poco en la cama y topé con su cuerpo, me abracé a el y ahí me quede.

Escuche su risa, era tan perfecta me sentía en una nube. No volvió a insistirme mas y se recostó, con migo pegado, hacía atrás. Apoyó su mano sobre mi espalda y…

-¡No! – Me levanté como una mecha de la cama, apenas sin darle tiempo a dibujar en su cara el gesto de asombro.
-¿Qué…? – Torció la cabeza como un perrito confuso.
- No se… no me acostumbro a sentir tus manos. – Me escuché y parecía ridículo aquello que estoy diciendo.
-¿Pero… por que? – Torció más la cabeza y abrió los brazos en gesto de confusión.
-No lo se. – Me volví a sentar en la cama, debía superar aquellos nervios que me entraban cuando sentía sus manos en mi cuerpo.

Me lo pensé detenidamente durante escasos diez segundos.

-Hazlo - Le ofrecí – Tócame.
-¿No vas a salir corriendo? – Noté como se acomodaba en la cama dispuesto a tocarme.
-Toca… - Sin poder terminar la palabra el puso su mano con suavidad sobre mi espalda desnuda. Todo lo que corrió por mi cuerpo fue una chispa de electricidad, por así decirlo, que me produjo un placer inmenso. Me quería levantar no estaba acostumbrado a sentir esas cosas, pero aun que las ganas me podían no me levanté.
-¿Aaron? – Me preguntó asomando su cabeza por un lado de la mía, aun sin retirar las manos.

Me di cuenta de que llevaba más de cinco minutos sin decir palabra.

-‘’Que’’ – dije a duras penas ya que la voz no me salía como debía ser.

El se volvió a reír por detrás con aquella risa que me encantaba. Era calida y acogedora a la vez, una risa que al oírla sentías estar seguro.

Cerré los ojos y no pensé en nada.

Pasaron dos minutos mas y aun seguíamos en la misma posición y yo con la misma cara de anormal, estaba seguro de que si me veía en el espejo me partiría de risa.

Dejé de sentir sus manos pero la sensación de placer seguía por mi cuerpo, no por mucho tiempo. Tres segundos mas tarde la misma chispa de energía que había entrado a mi salió, con fuerza y manifestando su enfado. Me derrumbé en la cama agotado por la sensación.

Danny no hizo otra cosa que reírse de nuevo y acariciarme la cabeza, ya que me caí exactamente sobre sus piernas con la suerte de que su cara justo quedaba sobre la mía. Aquella vista era más bonita que cualquier chica, más bonita incluso que Corinna la profesora de sustitución de biología. Más bonita que el Amanecer y más bonita incluso que cualquier paraje paradisiaco.

-¿Cómo no me di cuenta antes? – Le pregunté a el aunque no tuviese ni idea de lo que le preguntaba.
-¿De que? – Seguía acariciándome la cabeza y pasando con sus dedos por mi mandíbula.

Me lo pensé simplemente por tomarle el pelo. Me encantó la cara de pocos amigos que puso al ver que yo no se contestaba y me lo pensaba mucho. Paró de acariciarme la cabeza.

-No seas bobo – Agarré su mano y la chispa volvió a penetrar en mi. – No seas… bobo… - Le dije ahora entre jadeos. Me besó en los labios para interrumpir mi respiración, ya que estaba realmente nervioso y respiraba descompasadamente. Pero no mejoro la situación me puse mas nervioso todavía y ahora respiraba mas rápido aun. Solté su mano y como antes la chispa desapareció esta vez con más suavidad. Solo tuve que quedarme en silencio unos segundos para volver a mi estado normal.

-Como iba diciendo… - Que alivio era respirar como siempre.
-Dime, ¿De que? – No me acariciaba la cara, estaba intrigado.
-Voy a decírtelo a mi forma. – Le advertí – ¡De lo terriblemente bueno que estas! – Me reí de mi propia frase y el conmigo, no se si para no hacerme quedar mal o por que le hizo gracia. Solo sabía que me encantaba escuchar su risa.
- Gracias – Paró de reír – Yo también pienso lo mismo de ti. – Me guiñó el ojo derecho y me sonrió.
-Eres un ángel. – Me levanté ahora y me di la vuelta para verlo bien, me aproxime a el aun en la cama y lo besé apoyando mis manos en sus hombros.

La cama era muy grande así que el se tumbó hacia atrás conmigo encima y continuamos besándonos. Yo estaba mas nervioso que el pero a pesar de eso no cesaba de besarlo, no estaba preparado para el acto a modo homosexual por así decirlo, y sabía con seguridad que Danny me respetaría. Ninguno de los dos se apartaba del otro asta que al fin Danny cedió a apartarse.

-El increíble la velocidad con la que cambias. – Me sonrió y acaricio mi pelo.
-Por alguna razón mi subconsciente me dice que siempre fui así. – Pensé seriamente aquello. – Y tiene razón, nunca he sido capaz de hacerlo con una chica – Le dije sin miedo alguno – cuando llegaba el momento mi cabeza no me lo permitía. Creo que eso era una señal.
-Es posible, pero no lo creo. Yo cambié de orientación a los quince años, fue muy difícil, tan difícil que decidí no decírselo a mi padre. Pero de poco a servido, ya lo saben. Ese no es el caso, el caso es que yo lo hice a los quince con mi novia. – Dejó de hablar.

Me quede petrificado, ¿Novia? Los celos empezaron a manifestarse aun que ya pasó un año de aquello.

-Tranquilo – Se rió de nuevo y aquello me tranquilizó. – El día después de haberlo echo sentí que no me había gustado, que simplemente lo había echo por instinto y automáticamente. Y unos días después descubrí que era homosexual.
-¿Cómo te diste cuenta? – Suponía que igual que yo, pero me interesaba saberlo. No nos habíamos dado cuenta pero seguíamos tumbados, yo encima suyo con las manos en su pecho para poder mantener la cabeza arriba y el debajo mirándome con los ojos brillantes como perlas.
-No fue fácil, al principio intentaba concienciarme de que era una broma, un mal sueño. Pero no fue para nada así. Todo pasó cuando un chico nuevo, que no era homosexual, llegó a mi clase. Fue flechazo a primera vista por así decirlo. En un principio cuando el chico este aparecía en mis pensamientos solía agitar la cabeza para intentar borrarlo de ellos, pero no podía. No tarde tanto como tú en darme cuenta de mi orientación pero si tarde un tiempo. Luego… decidí aceptarme a mi mismo.

Miré el reloj, era viernes. Me alteré al ver que las clases ya habían empezado.

-¡Danny! Tenías que haber ido a clase hace dos horas – Entrecerré los ojos.
-No voy a ir, quiero estar contigo.
-Pero… tienes que ir.
-Quiero estar contigo, hoy, mañana, pasado mañana y el resto de la vida que nos queda.
-Que yo me tire no significa que tú te tengas que tirar. – Con esto me refería a que, que yo no fuese a clase y dejase el año retrasado para ir el que viene no significaba que el tuviese que hacer lo mismo.
-Si tu te tiras yo me tiro – Me sonrió – Si tu mueres yo muero – Aquella idea de verme muerto no le gusto para nada por que endureció el gesto.
-¿Ya me quieres mandar a la tumba? – Le dije de bromas.
-Esperemos un poco mas mejor – Ya no tenía endurecido el gesto y ahora se reía conmigo.

Le besé de nuevo, esta vez con mayor profundidad. Era genial sentir su cuerpo pegado al mío, sus calientes y suaves labios sobre los míos y una de sus manos en mi espalda y la otra en mi cuello.

-Te quiero – murmuré mientras lo besaba – No me cansare de repetírtelo – Esto se lo dije apartándome de sus labios, pero después seguí besándolo.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Jue Oct 22, 2009 2:34 pm

Bump

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Sáb Oct 24, 2009 10:55 am

Reencuentro.

Un gran bosque verde se extendía frente a mis ojos. Los árboles bailaban con el viento y los pequeños sonidos del bosque se convertían en fabulosas melodías. El camino era difícil y rocoso aun que por los cortados y al final había mucha vegetación. Los riachuelos caían entre las rocas dejando que el agua se filtrase entre las grietas. El sol era terriblemente cegador, mas incluso de lo que solía ser.

-¿Te gusta? – Me preguntó mi acompañante, siempre oculto por los rayos de sol.
-¿Dónde estamos? – Le pregunte, estaba cien por cien seguro de que era Danny pero no verlo me hacia demasiado mal.
-En un bosque a las afueras de Orlando. - Pude visualizar su sonrisa, era Danny no me quedaba duda.
-¿Hay bosques en Orlando? – Tal fue el asombro que metí un pie en una grieta y me caí. Danny acudió a socorrerme como siempre.
-¿Estas bien? – Preguntó amarrándome de la cintura para ayudarme a levantar.
-Si – Le sonreí sin poder mirarle a la cara, únicamente le veía la boca. – Quiero mirarte… Y estos rayos de luz no me dejan. – Estiré las manos para palpar su rostro pero se apartó automáticamente.
-Vamos a seguir – Me animó.
-Si… - Yo no estaba muy convencido pero bueno.

Ahora tocaba pasar por un rió con poco agua. Me remangué los pantalones y entre al rió con zapatillas incluidas.

-Son súper absorbentes – Le dije para dar un poco de buen ambiente al momento. Señale mis zapatillas anchas, mis queridas zapatillas anchas. Pero el no se rió, solo noté como sonreía.

Lo vi mirar de un lado a otro, como cerciorándose de que el lugar estuviese vacío.

-Danny, estas un poco raro. – Le dije tímidamente.
-¿Por qué? – Se volteó y me paré de repente, casi me choqué.

Me percaté de que no tenía la misma voz de siempre.

-¿Qué te pasa en la voz? – Le pregunté.
-Nada, me duele la garganta. Solo es eso. – Acaricio mi cara por un costado tan suavemente que me hizo temblar.
-Vale… - Dije completamente derretido.

El sonrió.

-Vamos. – Agarró mi mano y me animó a seguir andando por las cada vez más grandes rocas.
-¿Qué me quieres enseñar? – Le dije mientras abrazaba, literalmente, una roca.
-Si te lo dijese, no sería una sorpresa – Tosió al parecer por el picor de la garganta – ¿o no?
-Si bueno tienes razón. – Me giré como pude para encaramarme a su cuello y besarlo, esta vez la sensación no fue como el otro día en absoluto. Esta vez fue más emotivo, mucho más caluroso y con mayor pasión de la que algún día había podido imaginar.

Como premio el me volvió a sonreír.

Los grandes árboles que había al final cada vez eran más visibles. El sol aparecía detrás de ellos más fuerte de lo que ya era. Solo me quedaban cinco pasos y llegaría, solo cinco pasos. Di el primero de aquellos cinco, la emoción me invadió por completo. Di el segundo, sentía a Danny sonriendo detrás. Di el tercero, ahora el caluroso viento llegó a mí. Y por ultimo di el cuarto y el quinto paso a la vez con ayuda de Danny.

-Es… - No podía creer lo que estaba viendo, un paraje completamente verde se extendía asta donde no podía ver mas. Una gran cascada a la derecha dejaba salir agua en cantidad y permitía que su sonido nos llegase a los oídos, como un regalo de los dioses. Había árboles por todos los lados, en la zona este había muchos más. Cientos de pájaros revoloteaban por el cielo jugando unos con otros. Las mariposas dejaban ver sus vistosos colores y las pequeñas pero importantes abejas pasaban de un lado a otro con su particular zumbido. – Es increíble – puntualicé. Observé con detenimiento las múltiples especies de plantas que había. - ¿Qué plantas son? – Yo no era muy espabilado para las hierbas y como Danny era bastante inteligente supuse que lo sabría.
-Esos de allí – Señalo hacia la izquierda - son Gladiolos. Aquellos – Señalo a la izquierda pero un poco mas hacia arriba – Son claveles y estos que se esparcen por todo el terreno son Malvas, Malvas dialipétalas. – Giró la cabeza y supuse que miraba, eso de no verle la cara ya era insoportable.
-¿Dialipétalas? – Me acerqué a una, una hermosa flor morada que tenía los pétalos abiertos.
-Si, Las dialipétalas son aquellas flores en las que los pétalos se encuentran libremente situados. Sin ningún tipo de forma.

Observé los pétalos, estaban cada uno para su lado.

-Vaya… - Quise arrancarla, pero lo pensé mejor. Una flor tan hermosa debía estar donde le correspondía – Son preciosas.
-Si, este es mi lugar favorito. Hace años – Empezó a contarme mientras se sentaba en la hierba – mi padre me traía aquí, cuando la familia estaba completa.
-¿Completa? – Pensé.
-Solíamos tumbarnos en la hierba y observábamos el cielo. Me encantaban las figuritas de nubes. ¿Ves aquella? – Señaló al cielo. – Son dos personas besándose, cada tarde pasa por aquí.

Yo no veía nada, me faltaba imaginación.

-¿Y por que has dicho ‘’Cuando la familia estaba completa’’? – Me atreví a preguntarle.
-Mis padres me abandonaron cuando cumplí los diez años de edad, me crió mi tía durante cuatro años pero luego murió y no me quedo nada. Huí solo ya que era suficientemente maduro, y no quería entrar a un centro de acogida… Y esa es la historia.
-¿¡¡Como!!? – ¿Pero no me había dicho que sus padres siempre iban de viaje? ¿No me había dicho que sus padres no aprobaban su orientación sexual?

Cuando miré hacía atrás estaba de nuevo con Danny, en la habitación y en la misma posición que me había quedado.

-¿Qué ha pasa? – Pregunté atónito. – Hace nada estaba en un bosque y ahora estoy aquí. No entiendo nada… - Recordé de repente a la persona que me ayudo a rectificar mi destino. - ¿Ha sido el? – Me tapé la boca, no quería contarle nada de eso. Me tomaría por loco. Giré la cabeza otra vez hacia el, ahora si lo veía por completo.
-¿Qué dices? – Frunció el ceño.
-Danny, ¿Dónde están tus padres? – Me aparté de el unos centímetros.
-De viaje, ya te lo he dicho. – Frunció más el ceño.
-Me estas mintiendo… - Eso le dolió realmente, incluso me dolió decírselo. – Ya no se que pensar.

Se quedó en silencio y yo hice lo mismo. Observé como miraba al techo pensativo. Hasta que volvió a mirar.

-Danny, puedes contarme lo que quieras. – Cogí su mano entre las mías y me la llevé al pecho. – No tienes por que sentir vergüenza de nada.

Endureció el rostro y pensó detenidamente.

-Están… - Titubeó – Están… - Segundos después se derrumbó y comenzó a llorar. Se abrazó a mí con fuerza, tanta que mis tripas chillaron de dolor. Yo no me quejé. – No se donde están. – Me abrazó más fuerte y se apoyó contra mi pecho. – Hace años que no los veo, se fueron. Me dejaron solo. – Un pequeño gritó de tristeza salió de su boca. - ¿Ya? ¿Eso querías saber? – Me miró un poco dolido.
-No quería… No quería que te pusieses así. – Me sentía culpable, había conseguido que los peores recuerdos de Danny llegasen a su cabeza de nuevo.
-Pues no querías pero lo has hecho. – Se levantó de la cama dejándome solo y se fue al baño. Cerró la puerta de un portazo pero sin echar el pestillo. Yo fui tras el.

Abría la puerta del baño y busque en todos lados, estaba en una esquina escogido y con la cabeza entre los brazos. Me acerqué a el y me senté a su lado.

-Por favor – Le rogué – No quería hacerte esto.

El no me contesto.

Tenía que conseguir que se calmase ya que escuchaba sus frágiles llantos. Le di unos cuantos golpecitos con el dedo índice en la cabeza para llamar su atención. El me miró el tiempo suficiente para hacer algo, algo desesperado para que se calmase. Me abalancé sobre el produciendo que quitase las manos de sus piernas, me agarré a su cuello por la zona de atrás y lo besé. Notaba como me golpeaba en el pecho para quitarme de encima, pero no lo conseguiría. Poco a poco los golpes se suavizaron, asta el punto de que ya no hacía ningún esfuerzo por apartarme de su lado. Solo cerró los ojos dejando escapar una última y pequeña lágrima que se fundió en nuestro beso.

Parecía que ya no se sentía mal, quizás solo debía dejar que yo le consolase. Lo veía tan concentrado en el beso y tan feliz que no me quise apartar ni por un segundo, además. Era mi novio, ¿Por qué debía apartarme?

Sentí la presencia de dos personas mirándome fijamente. Pero pensé que era mi imaginación. No miré hacia mi izquierda y seguí besando a mi querido y deseado Danny. Otra vez la sensación de que alguien nos observaba me llegó, ahora si miré a la izquierda. Los dos chicos nos miraban atónitos.

-Se me había olvidado – Dijo Danny ya mas contento e intentando liberarse de mis manos para ponerse de pie o al menos en una postura más presentable.
-¿Qué hacéis aquí? – Noté como me subía la temperatura en el rostro, supuse que sería por que estaba rojo.
-¿No podemos venir a visitar a un amigo? – Me sonrieron los dos.

Amigo. Mi palabra favorita, para mí la amistad era muy grande, menos que Danny pero la necesitaba. ¿Así que nunca habían dejado de ser mis amigos?.

No les dije nada, me estaba empezando a emocionar. Danny y yo nos levantamos y me acerquen a ellos.

-¿Qué tal esta Connor…? – Me arrepentía seriamente de haberle hecho lo que le hice, ya habían pasado mucho tiempo y no sabía si seguiría en el hospital.
-Esta bien – Me dijeron al unísono Devis y Evens. – De echo… - Miraron hacia su derecha. – Aquí esta.

Lo vi entrar un poco torpe, con un collarín blanco en el cuello. Muy delgado, mas de lo normal y torpe. Me quedé mirándole con los ojos brillándome.

-Aquí estoy… - Sonrió y me sonrió a mi también - ¿Pero… por que esta reunión en el baño? – Frunció el ceño – Vamos a la habitación mismamente. Salió del baño y en dos pasos llegó a la habitación, lo mismo hicimos.
-Gracias a todos. – Dije, miré a Danny sinceramente agradecido y se acaricie una mejilla. – Gracias por no odiarme después de todo. – Intenté evitar que una lágrima apareciese en mis ojos pero no pude, me la sequé antes de que cállese.
-Nunca dejamos de ser tus amigos, solamente teníamos que pensar. – Me consoló Evens. – Además, Connor no dejaba de preguntar cosas sobre ti.

Connor se rió y asintió como pudo.

-Cuatro amigos juntos… - Dijo Devis – A no espera cuatro amigos y dos novios. – El se rió.
- ¿Dos novios? – Miré a Connor y me alegré por el.
-Si, Connor se ha echado noviete – Dijo Evens mirándole con cara de pillo.
- Si… - Sonrió – a ver si llega.
-¿Quién es? – Estaba impaciente.
-Ya lo veras – Se rió Connor – no has cambiado ni dentro del correccional – volvió a reírse.

Por la puerta de la habitación entró Darren. ¿Sería que venia de visita?

Connor se acercó a el y lo besó con dulzura. Le cogió de la mano y lo trajo asta nosotros.

-Aquí esta – Sonrió mirándolo totalmente enamorado – Mi Darren, mi todo en este mundo.
-Bueno… Bueno… no melodramatices – Darren acarició la cabeza de Connor alborotándole el pelo.

La escena era la más bonita que nunca pude haber visto. No pensé que mis amigos se acordarían de mí. Tampoco pensé que Connor me hablase como si no hubiese pasado nada. Y claro esta que menos pensé que yo tendría a mi lado al mayor ángel caído del cielo. A la persona más dulce y sensible del mundo y a la que más me quería. Sonreí feliz y todos me correspondieron.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Jue Oct 29, 2009 3:12 pm

Visita poco deseada.

Como siempre me desperté, estire los brazos y bostecé. Busqué con todas mis fuerzas a Danny que, por desgracia, no se encontraba a mi lado. Quería ver su cara al despertar, sentir sus calidas manos acariciando mi rostro…
Me quedé pensativo tirado en la cama. Llegué a una conclusión difícil de aceptar, más que la persona a la que quería, era mi gran droga. Me sentía pleno estando a su lado, sin embargo ahora la persona que no quería ser volvió a mí. Me levanté sin ganas, como muerto. Hice la cama, esto era algo de lo bueno que había aprendido estando con el.

Mis padres ya habían celebrado su aniversario, a decir verdad no tenía ni idea de que numero de aniversario era. Pero me alegraba por ellos, en mis dieciséis años de vida siempre habían estado juntos, su relación se basaba más bien en ignorar el uno al otro. No saltaba a la vista que se ignorasen pero así era.

No me había percatado de que ya estaba en el piso de abajo, mi madre andaba dando vueltas de un lado a otro por su territorio, ‘’La Cocina’’, decidí no ir a desayunar. Observe la mayoría de las salas que podía ver desde aquella perspectiva, en el salón veía unos pies, me entró la curiosidad y me dirigí allí. No había que ser muy listo para deducir que era mi padre.

-Hola – le dije después de abrir la puerta del salón.
-Hijo, ven. Siéntate. – Dio unas palmaditas en el sofá y se apartó a una esquina.
-¿Para que? – Ya tendría alguna broma preparada, estaba segura.
-Desagradecido… - Murmuró dando palmadas mas fuertes en el sofá y mirándome con cara de asesino macabro.
-Bueno… - Puse los ojos en blanco – Bueno…- Anduve hacía el, a mi padre se le dibujo en la cara una sonrisa de payaso diabólico. Durante el corto, cortísimo, camino pensé en que ya sabía cual era la razón por la que no me gustaban los payasos. Entrecerré los ojos apretando la vista y mirando a mi padre. Me senté.

No me lo esperaba, dos segundos después de que me sentase sonó una pedorreta. Entrecerré los ojos algo asqueado por la conducta infantil de mi padre y lo observé de reojo. El se estaba partiendo la caja medio tirado en el suelo.

-Papa… - Le llamé la atención.

Me miró sin poder articular palabra, estaba completamente rojo y con lagrimones en los ojos. Intentó contener la risa, pero exploro con un terrible ‘’PPPgggg’’.

-A veces pienso que el padre soy yo – Negué con la cabeza como lamentándome de la situación.

Dejo de reírse y entrecerró los ojos, al igual que había echo yo.

-Eso ni mentarlo – Se levantó del suelo y se quito los pelos de la cara.
-Deberías ir pensando en darte un corte. – Le alboroté el pelo como pude.
-Mira quien habla – Se volvió a colocar los pelos en su lado.

Si bueno, en casi dos meses mi pelo había crecido considerablemente, pero ¿Y que?.

-Un día de estos, quedamos para cortárnoslo a la vez. – Le ofrecí.
-Por mi bien, pero a ver quien es el valiente que concierta el día. – Hizo un gesto de terror, todos sabíamos que el peluquero más cercano a casa, y por tanto el más cómodo para ir, era un poco moderno para cortar el pelo. No habíamos sido los primeros a los que había empezado a dar vueltas en la silla de vez en cuando mientras bailaba con la música del local. Lo más peligroso era el rock, nuestras orejas peligraban.

Encendí la televisión, no había nada interesante hice zapping por cada canal, pero no encontraba nada.

-¡Ah! – Mi padre me empujo hacía atrás, amarrándome del hombro. - ¿Te he dicho que viene la tía, con tu prima? – Hizo un gesto de ‘’Oh dios, no’’.

Recordaba poco a mi prima hermana, hacía ya años que no la veía. No nos llevábamos para nada bien, de hecho no había ninguna visita que pasase sin alguna pelea. Había que decir que era un poco cabezona, veríamos entonces si en tantos años había cambiado.

-Voy a ducharme entonces. – Me fui del salón y subí las escaleras de dos en dos, tenía pensado darme una ducha a la tarde pero vistas las circunstancias… Entré al baño y me desprendí del pijama blanco con el que había dormido. Entré a la ducha, esto no era la ducha de Danny pero era aceptable, podía moverme sin complicaciones, aun que bueno, en la de Danny casi se podía bailar el lago de los cisnes.

El agua calentita calló por mi cara y se desplazó por mi tórax en busca de un buen camino. Estuve bajo el agua más de media hora asta que me decidí a salir. No sabía cuando iban a llegar los visitantes, pero bueno, supuse que sería justo para la hora de comer y no a media mañana. Salí de la ducha y enrosqué una toalla azul a mi cintura. Tenía el pelo calado y las gotitas caían sobre mis hombros. Abrí la puerta del baño y me quedé congelado.

-Hola – Mi prima me miro de arriba abajo, analizando minuciosamente cada milímetro de mi cuerpo.
-Ho... – Me atraganté - Hola… - Me costó pronunciar la ultima silaba, pero al final salió, un poco entrecortada pero salió.

La esquivé como pude aunque ella hacía lo posible por molestarme poniéndose en medio.

-¿Quién te ha dado permiso para subir a mi cuarto? – Le reproché mientras sacaba la ropa que iba a ponerme.
-Tu madre – Dijo de forma contundente.
-Bueno… - Cogí la ropa y me fui al baño de nuevo. - ¿Te importa? – Me di la vuelta para hacerla parar, ya que veía que me estaba siguiendo.
-No, no… - Se giró y fue a mi cama, la vi de reojo sentarse en una esquina y cruzar las piernas.
-Gracias – Le dije ya cuando casi estaba dentro del baño.

Me vestí despacio, procurando tardar lo máximo posible para así tener la posibilidad de que mi prima ya no estuviese en mi cuarto cuando yo saliese del baño.

Respiré hondo una vez vestido y me miré al espejo. Ya no me acordaba de que tenía el pelo mojado, cogí el secador y lo enchufé. Me dio un pequeño calambre.

-Maldito enchufe… - Maldije.

Encendí el secador, tardé veinte minutos en secarme el pelo por que lo tenía en poca temperatura y a poca fuerza. Una vez hube acabado guarde todo y me aproxime a la ducha, estaba llena de agua por las paredes. Cogí un trapo de un armario y la sequé. Mas tiempo ya era imposible conseguir, me puse delante de la puerta y agarré la manilla. Me dispuse a abrirla cuando alguien la abrió por fuera y me dio en toda la cabeza haciéndome caer al suelo. Antes de quedarme inconsciente vi la cara de mi prima bajando hacía mi, muy preocupada.

Pasó lo que para mi fue un segundo y abrí los ojos. Otra vez la maldita cara de mi prima estaba encima de la mía.

-Ya era hora, ya si eso te quedabas asta mañana… - Se levantó apoyándose en mi estomago. – Media hora, media hora llevo pegándote tortazos.
- A ver, que me he quedado inconsciente no es por nada. – Me levanté del suelo algo mareado. – Además, no se por que te has quedado. Podías haberte largado y dejarme en paz. – Apoyé la mano en la pared para estabilizarme.
-Encima que te salvo la vida. ¿Así me lo agradeces? – Subió el tono de voz.

Me había ayudado, tanto como salvarme la vida no pero me había ayudado.

-Bueno, gracias – Intenté calmar la situación.
-Ya es igual, veo que no necesitas mi ayuda. Mejor me voy abajo. – Se levantó de la cama, llevaba votas de tacón altas. Una faldita corta y una camisa del mismo color que las botas.

La habitación se quedo en silencio. Me tiré en la cama durante unos segundos y después bajé abajo con todos.

Mi padre hablaba con el que parecía el novio de mi tía. Mi prima estaba sentada viendo la televisión y mi madre charlaba con mi tía a grito pelado.

-Bueno… - Les dije – empezamos a cocinar o que.
-Si, no tengas prisa y siéntate ahí. – Me ordenó mi madre.

El único sitio vacío era al lado de mi prima, no me apetecía sentarme ahí después de lo sucedido. Me acerqué y me dispuse a agacharme para sentarme. Ella no se apartó y rocé con su pierna.

-¿Podrías apartarte no? – Intenté empujarla con la fuerza de mis piernas.

Ella únicamente me miró de reojo y no dijo nada. Sacó el móvil y empezó a escribir. Me picaba la curiosidad, ¿que sería lo que escribía con tanto entusiasmo?
Paró de escribir y me pasó el móvil. En el mensaje decía lo siguiente:

¿Tienes novia?

Debajo de eso escribí:

No

Tengo novio.

-¿Cómo? – Saltó. Me abalancé sobre ella para taparle la boca, presentía que iba a decir algo más, como por ejemplo: ¿Cómo? ¿Qué tienes novio?

Volvió a pasarme el movil:

¿Eres…?

Escribí rápido y le pasé el móvil, como siempre.

Si, y no les digas nada

Me lo volvió a pasar:

Es una pena…

Así se quedó la cosa, mi madre nos llamó para ayudarla en la cocina. ¿Por qué una pena?

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Lun Nov 02, 2009 3:48 pm

Presentación

La mesa ya estaba puesta, y mi madre ordenaba donde ponerse a cada uno. A mi me toco en una punta de la mesa, junto a mis padres, mientras que mis tíos y mi prima se sentaron en la otra. En el centro de la mesa había miles de aperitivos, embutidos, pulpo, paté, nécoras... También había bueyes. Los pinchos y las grandes tenazas de aquellos cangrejos imponían respeto. Empezamos a comer con calma. Todo eran ruidos de cascarones chocando contra los platos y mandíbulas masticando. Acabamos rápido, nadie habló durante los aperitivos y pudimos pasar al primer plato. La comida fue ya bastante lenta, la gente empezó a hablar y yo no paraba de estar en tensión por la continua mirada de mi prima. Endurecí el gesto y me propuse ignorarla. Estaba realmente pesada, y no sabía el por qué.

Terminamos de comer y fui el primero en abandonar la mesa para ayudar a mi madre a limpiar las cosas. No quería tener delante a mi prima, era realmente molesta.

-Mama, yo te ayudo. - Le dije cuando apareció en la cocina.
-Gracias hijo pero no hace falta. - Me empujo hacia la puerta - Tu vete al salón con los tíos.
-No quiero - Endurecí el gesto.
-Vete... - Me empujo y me echo fuera de la cocina.
-Joder mama. Que te quiero ayudar, ¿Por qué eres tan terca? - Me planté en la puerta de la cocina
dispuesto a retar a mi madre. - Te ofrezco mi ayuda, que pocas veces lo hago, y no la aceptas. Nunca
aceptas ayuda. ¡Déjate ayudar de una vez! - Esto último se lo grité.
-A ver cariño, no es que no me deje ayudar. Simplemente no quiero molestar a la gente. Y no se por que
tanto empeño en ayudarme si nunca me has ayudado, únicamente cuando no tenías uso de razón. ¿No
quieres ir con los tíos o que?
Increíblemente casi me pilló, pero no era del todo cierto. Emití un bostezo fingido.
-Mama, si no hago nada me voy a quedar dormido - Le mentí.
-Exacto, vete al salón y habla con los tíos. Así no te duermes. - Me sonrió calurosamente y me empujo de
nuevo.
-No me apetece, voy a dar una vuelta. Subí a mi cuarto y cogí el móvil. Bajé de nuevo abrí la puerta y me
fui dando un portazo a consecuencia de la corriente que había en casa. En la calle hacía un viento
terrible! Los finos árboles se zarandeaban de un lado a otro, las hojas caían a consecuencia de la fuerza
del aire, pero eso sí el sol brillaba con mucha intensidad.

Sentí la presencia de alguien en la calle vacía que tenía por delante. Miré en todas direcciones pero no había nadie, todo estaba en silencio. Un arbusto se zarandeo e hizo ruido miré rápidamente y asustado, me acerqué a el y aparté las ramas. No había nadie. Continúe mi camino pero aun seguía sintiendo a alguien detrás de mi. De vez en cuando seguía volteándome pero, no había nadie.

Llegué a casa de Connor, quería hacerle una visita. Toqué el timbre y dos segundos después su madre me abrió. La mujer risueña que solía ser siempre con aquel rostro claro y alegre, ya no estaba. Tenía el pelo descuidado, unas ojeras gigantescas y parecía que no se había duchado hacía días. Llevaba una bata rosa claro, de seda y unas zapatillas blancas, que por el tiempo se habían echo grises. Su pelo rubio estaba color oro oscuro por culpa de la grasa.

-Odeth... - Le dije apenado, así se llamaba ella. - ¿Esta Connor? - Me miró de arriba abajo con el ceño fruncido y los brazos cruzados.
-Arriba - hizo una señal con la cabeza. Se fue dejándome a mi a cargo de cerrar la puerta. La escuché murmurar algo que no entendí.

Subí las escaleras de dos en dos sin dificultad. Cuando llegué al cuarto de Connor lo vi tirado en la cama. Con la cabeza entre los brazos.

-¿Connor? - Me acerqué a el con algo de reparo, y le di unos toquecitos en uno de los brazos. No me hizo caso pero movió la cabeza para darme a entender que estaba despierto. Apoyé mi mano derecha sobre su hombro para trasmitirle mi apoyo.
-¿Qué te pasa? - Me senté a su lado y le animé con la mano a darse la vuelta.

Me hizo caso, tenía los ojos rojos y varias lágrimas resbalaban por su rostro. Tal fue la estampa que me dieron ganas de llorar a mí también. Se secó los ojos y me miró fijamente, intentaba decirme algo.

-Mi madre... - Titubeó - Lleva varios días con depresión. - Se sentó a mi lado - Papa le ha engañado... -Mas lagrimas cayeron por sus, ahora, rosadas mejillas.
-Lo siento... - No sabía como actuar en aquella situación, al no haber pasado nunca algo así me era
Completamente desconocido.
-Pero si eso no es lo peor. - Entrecerró los ojos con suavidad y volvió a abrirlos.
¿Podía haber algo peor? Me pregunté a mi mismo.
-Lo sabe - Agachó la cabeza y junto las manos - Ayer, subí a Darren arriba. Quería estar a solas con el...
- Su cara se puso totalmente roja. - Ya sabes... - Enredó con las manos y entrelazó sus dedos. - El caso es, que nos dimos unos cuantos besos, y la cosa de desbordó por así decirlo.
-¿Se desbordó? - Arrugué la frente.
-Si. En resumen, nos pilló un poco ligeros de ropa y casi le da un infarto... - Seguía triste, pero al menos
ya no lloraba.
-Joder, menuda mala pata. - Yo también temía que mis padres descubriesen mi secreto. - Tranquilo, si te
quiere lo aceptara tarde o temprano.
-¿Estas insinuando que puede que no me quiera? - Vaya, lo que faltaba ya para deprimirlo más.
-¡¡No, no!! - negué con la cabeza compulsivamente - yo no he dicho eso.

La puerta de abajo dio un portazo. Los dos nos sobresaltamos y dejamos la conversación.

-¿Mama? - Gritó Connor asomado a la puerta, en el estado que se encontraba su madre no era
conveniente que saldría sola. - No esta... - susurró - perfecto. - Se golpeo la cabeza con la mano - debí
haberme quedado a su lado.
-Connor - Le llamé - esta en el jardín.
-Mama - gritó el antes de llegar a asomar la cabeza por la ventana. Ella no le respondió - Es imposible...
- susurró.
-Odeth - ahora era mi turno. Ella levantó la cabeza dos centímetros, lo justo para ver mi cara. - ¿Has
salido ahora?
-Llevo cinco minutos afuera, estaba en la parte de atrás de la casa. - Se sentó en una silla que tenía
abierta.

Volvimos a meter la cabeza en la habitación. Yo empecé a dar vueltas de un lado a otro, si no había sido Odeth, y no se escuchaba nada en la casa, ¿Qué había pasado?. Me detuve de repente. Alguien subía por las escaleras muy despacio intentando no hacer ruido, me asomé rápidamente a la ventana para comprobar que no era Odeth.

-Connor - le susurré haciéndole señas con la mano para que se acercase. - a entrado alguien a la casa.
- El se asustó y decidió sentarse en la cama, alejado de la puerta. - Como veo que no quieres mirar a ver quien es - Apreté los labios, voy a mirar yo. ¿Tienes algo que sea duro? - Busqué con la mirada por todo el cuarto.
-¿T-t-te sirv-rve un b-b-bate? - Lo miré, estaba blanco como la cal.
-Tranquilo hombre que le meto un "batazo" y lo dejo K.O. - Cogí el bate con las dos manos, muy
firmemente. - Tranquilo de verdad, no pasa nada. - Le sonreí.

Salí del cuarto, dispuesto a atizarle con el bate al primero que se cruzase por mi camino. Tenía algo de miedo, pero nada comparado al de Connor. Escuché algo en una habitación, entré a ella. Era como un pequeño almacén, cerré la puerta y me quedé quieto y en silencio, observando cada rincón.

-¿Qué haces aquí? - Dijo una voz realmente conocida detrás de mí.

Me di la vuelta sobresaltado, allí estaba una muchacha morena, con la cara redondeada y angelical. Vestía una camisa rosa y una falda negra corta. Llevaba también unas botas rosas que le llegaban asta la rodilla. Su nariz era más bien aplastada y se mordía sus finos labios.

-¿Qué haces ¡TU! Aquí? - Bajé el bate que sin darme cuenta había elevado preparándolo para el golpe. -
¿No te han enseñado a llamar antes de entrar? - Salí del cuarto con mi prima detrás.
-Es que te estaba siguiendo... - Se disculpó de un modo peculiar. No dijo lo siento pero notaba que
estaba arrepentida.
-¿Y para que me seguías? - fruncí el ceño mientras caminaba al cuarto de Connor.
-Para ver que hacías, pero veo que interrumpo - ya estábamos dentro del cuarto cuando dijo "pero veo
que interrumpo".
- A no... - ¿Qué se pensaba? Que Connor y yo...? - En fin... os presento - suspiré. - Este es Connor, mi amigo y esta es Hanna - dejé que se diesen dos besos - mi queridísima prima - dije irónicamente. -Encantado - Connor le dedico una sonrisa.
-Igualmente - le dijo ella.
-Esta era la inquilina Connor. - Apreté los labios y me acerqué a el.
-Ya veo... - el se rió.

Mi prima miraba constantemente de un lado a otro. La observé durante minutos hasta que por fin dejó de buscar la aguja en el pajar.

-¿Qué buscas? - Tiré el bate encima de la cama.
-Emmm... - Agachó la cabeza. - Quiero saber quien ha sido la persona que te ha llevado consigo.
-¿Cómo? - Me reí, sonaba muy patético.
-Tu novio - hizo un gesto rápido con las manos, preferí creer que no era el gesto de "o sea si"
-¿Ah, eso es todo? - Reí suave - ¿quieres conocer al afortunado? - Sonreí picadamente. - Le llamo
ahora si quieres.
-Bueno...

Danny llegó diez minutos después de que lo llamase. Sonó el timbre abajo y bajé rápido a abrirle.

-¿Qué le pasa a la madre de Connor? - Torció la boca.
-Ya te lo contara... es un poco traumático - Me abracé a el y lo recibí como se merecía. Lo besé por
todos los lugares de su rostro.
-Madre mía - El me correspondió con otro beso, un voraz beso.

Dos personas tosieron detrás y nos apartamos, yo me giré y Danny quedó al descubierto.

-Ooohh... ¡¡POR DIOS!! -Sonó un golpe y vimos a mi prima tirada en el suelo.
-Creo que se ha desmayado con tus encantos Danny... - Nos reímos todos con lo que dijo Connor.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Miér Nov 04, 2009 3:34 pm

La Cena

-Vale, calma. - Hanna abrió los ojos y miró de un lado para otro. - Ya me levanto yo. - Apoyó las manos en el suelo y se impulso para sentarse en el suelo, luego volvió a hacer la misma operación para levantarse
Yo la observé atónito. ¿A ver si iba a resultar que mi prima era una pija de los pies a la cabeza? Aun que bueno, se notaba a la legua. Apreté los labios a consecuencia de mi pensamiento.
-Vaya - Danny se apartó de mí para acercarse a Hanna. Anduvo despacio y solo dio unos cuantos pasos. Se colocó delante de ella y después de pensar cruzó los brazos. - Hola eh... - El rostro de Hanna se alumbro mas de lo que ya estaba de por sí y los ojos empezaron a brillarle. -H0...H0... - Mi prima tragó saliva con fuerza - Hola. - Dijo por fin.
Desde detrás no veía el rostro de Danny, cosa que ni me importaba ni me dejaba de importar. No tenía de que preocuparme.
-Vale, después de este desmayo... - Dijo Connor - ¿Qué tal si nos vamos a dar una vuelta? - Se fue asta la escalera y se quedó bloqueado. - Ir vosotros, yo tengo que cuidar a mi madre, si es que se deja. - Se volteó y fue hasta la puerta del jardín para salir a hacerle compañía a Odeth. - ¿Salís? - Dijo cuando casi tenía la puerta cerrada.
-Si. - Le dijimos al unísono. Los tres corrimos hasta la puerta. Bueno correr no era la palabra exacta. Mas bien aligeramos un poco el paso.
Connor se despidió de nosotros con la mano y nos fuimos sin rumbo alguno. Ocupábamos la acera entera, pero cuando venía gente solíamos apartarnos. Era viernes y a esas horas la calle estaba muy concurrida.
-Por cierto - Le dije a Hanna llamando su atención, y suerte que se la llame por que estaba en las nubes.
- ¿Tu hoy no ibas a clase? - Fruncí el ceño, desde que yo ya no iba a clase había descubierto otros
tantos que no iban. Me parecía extraño.
-No, es que tenemos fiesta.
-Vaya, que suerte. - Le dije aun que yo estaba de fiesta desde hace bastante. - Es raro que den fiesta así
como así.
-¿No me crees? - Se paró de lleno en medio de la acera.
-No he dicho eso.
-Lo has insinuado. - Me reprochó.
Vi a Danny de los nervios por el rabillo del ojo. Se movía despacio en todas direcciones como buscando algo.
-¿Vamos allí? - Señalo una casa vieja, tan grande como la mía y muy sucia por fuera. Muchos de los ventanales estaba rotos, el único que se había salvado fue el del desván. El viento daba con más fuerza en aquella casa haciendo que se moviesen las maderas rotas que por suerte estaban aun agarradas a ella.
-Me da igual - Le dije.
-No es buena idea - Hanna tiritó y dio unos pocos pasos hacía atrás.
-Vamos Hanna - le animó Danny - ya veras como no es para tanto. Solo es una casa abandonada. - Le
tendió una mano.
Hanna tardó en amarrársela debido al terror que, quedaba claro, sentía.
-Cuentan historias - comenzó Danny mientras sujetaba con fuerza la mano de mi prima. - Que todo aquel
que entra en esta casa no sale - Se puso muy serio - Pero claro está que nosotros si vamos a salir, por
que no creemos en esas cosas.
-Realmente me da igual - le volví a repetir. - Esas historias son tonterías y... - Dejé de hablar de repente
y me quede bloqueado, alguien me esta hablando dentro de mi cabeza.
-¡¡No tienes ni idea de los peligros que tiene esa casal! - ¿Por qué se me hacía tan conocida la voz? - No
entréis...
Preferí creer que no había oído nada, aun que no me habría extrañado nada. Después de los sucesos en aquellas habitaciones blancas todo podía pasar. Agité la cabeza, muy confuso. Danny y Hanna me miraban muy atentamente, preguntándose seguramente que me pasaba.
-Quizás... - Les dije - no deberíamos entrar. Por seguridad más que nada.

Danny pensó detenidamente la opción de que realmente fuese peligrosa la casa.
-No me gustaría que os pasase nada. - Se acercó a mi y se agachó un poco hacía mi oreja. - Si te
pasase algo me muero, ¿lo sabias verdad? - Me susurró.
-No os pongáis cursis ahora - Mi prima se dio la vuelta dispuesta a irse.
Le echamos una mirada asesina los dos y la seguimos. En ese mismo instante el viento se intensifico, Nos obligaba a ir hacia atrás, hacía la casa. Era prácticamente imposible andar. Me di la vuelta para evitar que las basuras que traía el aire se me metiesen en los ojos y increíblemente el viento cesó. No del todo pero no era tan fuerte.
-Es como si quisiese que fuésemos a la casa... - Dijo Hanna intentando caminar ya que al menos ahora
podía mover las piernas.
-Lo se. - Murmuré - pero no vamos a ir, no seré yo el imbécil que se quiera suicidar, por que si los que
entran no salen...
-Ya voy yo - Nos dijo Danny - Total, en esa casa no hay nada. Es simple casualidad lo del aire.
Empezó a caminar hacia la casa, cuando estuvo a solo medio metro el viento cambio de dirección con tanta fuerza que lo hizo caminar hacía atrás asta el mismo lugar que estaba yo.
-Creo... - Me froté la frente, como si estuviese pensando algo muy difícil de decidir. Avancé decidido
hacía la casa, el viento no cambio. Quedé a medio metro y me detuve. - Quiere que entre yo.
-¿Una casa quiere que entres tu? - Hanna pegó una risotada al aire - es imposible. - Se acercó hasta mi
a toda velocidad y fue directa a la verja de la casa, toco la puerta y un golpe de luz la tiro tres metros
atrás, mas atrás de donde estaba Danny. Se puso de pie con lagrimones en los ojos por el dolor que le
causo el golpe y se frotó un hombro. Al parecer se había echo daño en un hombro.
-Que, ¿ahora te lo crees?
-No... No puede ser. - Se desplomó - ¿Magia?.
-Pues... - No podía ser una magia normal, ya que, yo viví algo mágico y no fue así. - ¿Una luz negra es
normal?, o mejor dicho, ¿Alguna luz que salga de la nada es normal? Voy a entrar. -Abrí la puerta con
despreocupación y entré dentro. Aun me quedaba la puerta de la casa. Me acerqué a ella y no tuve ni que
abrirla por que se abrió sola por el viento que comenzó de nuevo a soplar.
Atrás uno me miraba con terror y la otra simplemente miraba. Le hice un gesto de "Todo saldrá bien" a Danny pero eso no le tranquilizo. Tenía que entrar, ¿para algo querría que entrase no?. Puse el pie derecho dentro de la casa...
-¡¡Aaronü - Me gritaba Connor por detrás. - ¡Que narices te pasa!
Danny, Hanna y Connor esperaban mi respuesta pacientemente.
-¿EH? - No sabía que había pasado.
-Que llevas media hora atontado. Quieto por completo y con los ojos fijos en la pared. - Me dijo Connor
-¿Cómo? - No terminaba de creérmelo.
-Pues lo que oyes - Me dijo Connor.
Le di muchas vueltas al hecho de que me hubiese imaginado todo aquello. Pero si me habían estado "despertando" sería verdad.
-Tengo que contaros algo. - Comencé. - Alguien, el día que casi muere mi padre... - Miré a Danny que
intentaba recordar con dificultad. - ¿Te acuerdas? - Le pregunté.
-Recuerdo que hubo un choque pero... - Estaba algo confuso.
-SI, no recuerdas quien fue por lo que te voy a explicar. - Carraspeé - puede que no me creáis, pero... El
mismo día que mi padre murió alguien me dio la oportunidad de cambiar el destino. De evitar aquella
muerte. Para ello me llevó unas horas atrás en el tiempo - Todos me atendían con respeto y sin reírse,
parecía que les interesaba el suceso. - Pues... eso, al final conseguí evitarlo... Fin...
-Interesante, ¿me estas diciendo - Mi prima avanzó hacia mi y empezó a dar vueltas a mi alrededor. -
Que una especie de mago te dejo cambiar el destino?
-Vaya primita, cuando quieres coges las cosas al vuelo.
-Si bueno, eso esta cía... - Se calló y a mi me dieron ganas de reir- ¡¡calíate!!
Empecé a reírme a mandíbula batiente.
-Primita primita... - Le dije con retintín.
-Ese no es el caso - Dijo Danny - ¿Quién te dejó hacer aquello? - Me preguntó.
-No lo se, me resultaba conocido pero muy levemente.

-Es muy extraño - dijeron al unísono.
-Lo se. ¿Me creéis verdad? - Temía que no me creyesen.
-Claro que te creo Aaron, no lo pongas en duda - Me dijo Danny que se acercó a mí y me besó. Yo le
sonreí. Desde entonces, oigo cosas, veo cosas incluso alucino, por así decirlo.
-Yo no se que decirte - me dijo mi prima, tan toca pelotas como siempre.
-Yo te creo - dijo Connor.
-¿Qué pasa, que soy la única con dos dedos de frente? - Estaba ciertamente enfadada... parecía que no
le gustase ser la única que no me creía.
-¿Dedos de frente? - Le pregunte. - Ahora me entero que los tienes...
Mi prima me hizo burla y me insulto sin apenas escucharlo.
-¡¡Mama!! - No nos habíamos dado cuenta. La madre de Connor estaba en medio de la carretera de brazos abiertos. - ¡¡Vuelve aquí!!
Un coche negro frenó bruscamente y las ruedas echaron humo en el asfalto. ¡¡No podría parar!!

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Miér Nov 04, 2009 3:34 pm

Llevo esperando mas de un mes comentario xD...

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Vie Nov 06, 2009 3:47 pm

El Dolor De Un Amigo

Nada es peor que ver a un amigo sufrir. Sientes que puedes ayudarlo pero no sabes como, es una sensación que te quema por dentro hasta dejar únicamente tus cenizas, haciendo que tu cuerpo sea el pobre tarro que las guarda.
Los cuatro nos quedamos bloqueados en el umbral de la puerta. Una sensación asfixiante nos invadió a todos y cada uno de nosotros, nos impedía reaccionar incluso a Connor. Pasaron tres eternos segundos que parecía que pasaban a cámara lenta. El hombre que conducía el coche apretaba mas el freno pero el coche no se acababa de parar, aun que hacía grandes esfuerzos por parar. Las ruedas cada vez echaban mas humo y se quedaban marcadas en el asfalto. Desgraciadamente pasaron aquellos eternos segundos y vimos algo que no queríamos haber visto. Odeth saltó por los aires ya muerta e impactó en el suelo a cinco metros de distancia. Vimos al hombre del coche aterrado y bloqueado igual que nosotros, no pudo bajar del coche y su primera reacción fue escapar. Otros coches empezaron a venir en todas direcciones y esquivaban el cuerpo ya sin vida de Odeth.

Connor estaba blanco, incluso parecía no querer creerse lo sucedido. Negaba con la cabeza muy despacio y sin apartar la vista del cuerpo de su madre. La sangre dejaba alrededor del cuerpo una gran mancha de sangre que se apreciaba bastante bien. En las casas de al lado la gente empezó a percatarse de la situación. Una señora bajó de su casa a socorrer el cuerpo de Odeth. La vimos llamar por el móvil.

-¡¡No!! - Connor salió corriendo aun con la circulación que había empezado a aparecer. La señora estaba también en medio de la carretera.
-¡¡Para!! - Le gritamos Danny y yo para evitar otra tragedia, los dos salimos corriendo detrás de Connor que hizo caso omiso a nuestra advertencia. Mi prima seguía atrás bloqueada.

Agarramos cada uno un brazo de Connor y con otra mano los hombros, así intentamos impedir que Connor se suicidase al ir a por el cuerpo de su madre. La mujer colgó el teléfono, seguramente habría llamado a la policía y a la ambulancia, aun que dudaba que a esas alturas alguien pudiese hacer algo.

-¡¡Suéltela!! - Gritaba mientras luchaba por soltarse de nuestras manos. - ¡¡No la toque!! - La mujer lo miro atónita y entristeció su rostro al ver la cara rota de dolor de Connor. Se levantó y nos pidió que fuésemos. Fuimos los tres aun con Connor agarrado y por la acera.
-Chicos, - Nos dijo desde el centro de la carretera, levantando ligeramente la voz. - Necesito que me ayudéis a moverla... - Se agachó y la cogió desde las axilas. - Por favor.
-Ya voy yo - nos dijo Danny - Connor, espera a que retiremos el c... - Se detuvo en la frase - Espera a que retiremos a tu madre, por favor. No quiero que te de por envestir a todo vehículo que pase. - Le dio un caluroso abrazo.

A pesar del terrible dolor que sentía Connor, asintió con la cabeza y se libero con delicadeza de mis manos. Observamos atentamente como movían el cuerpo, una vez que lo dejaron en la acera, fuera del peligro de los coches Connor se agacho sobre el cuerpo y agarró la cabeza de su madre. Era normal que estuviese tan triste pero intentaba no llorar. Se abrazo al cuello de su madre y le besó en la frente. Las lágrimas comenzaron a brotar por sus ojos y caían sobre el rostro de su madre, su intento por no llorar fue fallido. Yo me arrodillé a su lado para compartir su dolor, no podía hacer nada simplemente dejar que se desahogase.

Las sirenas de la ambulancia empezaron a sonar y detrás las de la policía. Fue una mezcla ensordecedora. Los dos coches llegaron asta nosotros y frenaron bruscamente. Dos hombres de mediana edad bajaron de la ambulancia y por la parte de atrás otros dos más se bajaron a toda velocidad. Se acercaron a nosotros y sin ningún tipo de respeto nos mandaron retirarnos. Connor continuaba mirando el cuerpo de su madre completamente destrozado, lo abracé para darle todo mi apoyo pero no sirvió para nada. Cuando levantaron el cuerpo de su madre empezó a respirar con mucha ansiedad pero no se movió. La colocaron en una camilla y la metieron dentro.

-Connor, deberías ir - Le dije dándole el ultimo abrazo.
-Si... - Se desprendió de mis brazos y fue hacía la ambulancia. - Es mi madre... - Dijo entrecortadamente
y casi sin voz.
-Sube - dijo una voz ronca desde adentro.

Vimos a Connor entrar. Hanna aun seguía petrificada en en la puerta, Danny se acercó a mi y me abrazó. Aquel abrazo me hizo llorar, hizo que exteriorizase mis sentimientos. Lo cierto es que la muerte de Odeth me recordaba a la "muerte" de mi padre.

-¡Ostia! - Me di cuenta de que podría resolver esta muerte como aquella otra. ¿Pero por que aun no
había aparecido en la sala blanca?
-¿Qué pasa? - Me preguntó Danny aun abrazado a mí.
-Danny, creo que puedo conseguir que Odeth vuelva. - Lo dejé de abrazar y el se apartó de mi para
dejarme mi espacio. - Quiero arreglar esto... - pensé, lo deseaba. - Necesito arreglarlo. - pensé de
nuevo con mas ganas pero no pasó nada. Ni sala, ni voz... nada. - ¿¡¡Por que no me ayudas!!? - Grité en
voz alta - ¿¡¡Por que no me das la oportunidad de arreglar esto!!? - Miré a todos lados, dando vueltas. -
¡¡Donde estas!! ¡¡No puedes hacerme esto!! - Rompí a llorar debido a lo frustrado que estaba y en parte
por que recordé la imagen de mi padre tirado en la carretera. En mis ojos apareció una niebla blanca que
se fue intensificando hasta convertirse por completo en una sala blanca, alargada. Como la anterior. Esta
vez no había voz. - ¡¡No le hagas esto!! - Grité a la nada e hizo eco.

Caí al suelo y me quedé sentado contra la pared mirando hacía arriba.

Pasaron muchos minutos en los que estuve en la misma posición.

-Aaron... - Me habló la voz.
-¡¡Ayuda a Odeth!! - Le ordene.
-No te confundas... - Se quedó en silencio - Cuando algo esta marcado y es obligatorio que pase nadie
puede arreglarlo.
-¿Me estas diciendo que Odeth tenía que morir? - Estaba atónito, Odeth era una mujer joven aun tenía
mucho por vivir. No entendía por que ella tenía que morir.
-Si, su línea de vida marcaba eso y así debía ser. No puedo hacer nada... - Solo tu puedes apoyar a tu
amigo, estoy seguro de que te necesita.
-¿Algún día me vas a dejar verte?
-Ya me has visto solo que no dejo que me recuerdes. - La sala desapareció y me quede del mismo modo
que estaba.

Danny estaba dando vueltas en la acera y de vez en cuando miraba a Hanna que estaba sentada en las escaleras de la puerta.

-No me deja. - Les dije a los dos, Hanna no me hizo caso.
-¿Cómo? - Danny se detuvo y metió las manos en los bolsillos.
-Que no me deja. - Aclaré - dice que era lo que tenía que pasar.
-¿¡¡Como!!? - Tenía detrás a mi prima echa un cristo y con el clínex en la mano. - Pero por dios, una
muerte no es lo que tiene que pasar. Deja a un hijo sin madre, por dios... ¿Estamos locos?. - Necesita
nuestro apoyo.
-¿Nuestro? - La miré extrañado.
-No te he contado algo... - Jugó con las manos - me quedo unos mesecitos. - Sonrió.
-¿¿¡¡Que!!?? - No podía ser verdad. Me golpeé la cabeza - No por dios.
-Si yo también me alegro.
-Chicos deberíamos ir al lado de Connor... - Comentó Danny.
-Yo creo que es mejor dejarlo solo para que asimile lo sucedido. No me puedo creer lo que ha pasado en
serio. - Me vino a la cabeza la imagen del cuerpo de Odeth volando. Me dio un escalofrío. - Ha sido
demasiado...
-Si... - dijeron Hanna y Danny.
-Vamos a casa chicos, se hace tarde. - Dijo Hanna.

Estaba oscureciendo aun que serían aproximadamente las cinco de la tarde, no tenía reloj y no podía saberlo con certeza.

-Vete tu - Le dije - yo iré mas tarde. Tengo algo que hacer. - Miré a Danny.
-No quiero pensar mal. - Ella nos miró de reojo.
-Piensa mal y acertaras... - Me reí - no mentira - Dejé de reírme y me puse serio. - Simplemente quiero estar con el, ¿puedo?
-Si si... yo me voy a casa - Se fue sin despedirse.
-Porfin solos... - Lo besé profundamente.
-Mañana tenemos que llamar a Connor, a ver que tal esta... o a la noche mismo. - Me dijo después de corresponderme con el beso.
-Si, yo iba a llamarlo a la noche. No se en donde estará... donde habrán llevado a su madre ni nada.

El cielo estaba anaranjado, a las cinco en Orlando solo a veces oscurecía muy pronto, el cielo se ponía realmente bonito. Agarré a Danny de la mano, todavía teníamos el susto de lo sucedido en el cuerpo y empezamos a andar la calle adelante. En la carretera la gran mancha de sangre seguía intacta. ¿Cuánto tiempo más íbamos a tener que ver esa mancha en la carretera? No quería recordar el suceso de hoy y menos quería que Connor lo recordase el resto de su vida.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Miér Nov 11, 2009 6:23 pm

De Repente

Tras la terrible muerte de Odeth fuimos a visitar a Connor a su casa, su padre se había instalado allí, al menos no iban a irse eso era bueno. Todos los días íbamos a visitar a Connor, incluso mi prima iba acoplada. Pasaron aproximadamente más de dos semanas en las que nada fue como antes, no veíamos a penas a Connor, tan solo en las cortas visitas.
En aquellas semanas mi prima empezó a ir al instituto de Orlando ya que no podía dejar atrás el año por mucho que se quedase a vivir con nosotros. Día a día me contaba la cantidad de chicos de buen ver que había en el recinto y a mi me tocaba escucharla aunque, como se veía, me importaba un comino. Durante ese tiempo me vino con la historia de que se había enamorado de un chaval que no le hacía caso. Yo simplemente le aconsejé insistir al igual que Danny había echo conmigo. En principió parecía dar resultado.

En casa las cosas estaban como siempre, mi madre gritando mi padre sumiso y diciendo que si a todo y los cazos y cacerolas volando por los aires. De vez en cuando al bajar por las escaleras una cacerola se cruzaba en mi camino y mi padre se quedaba agachado a diez centímetros de mí diciendo un gran "¡DIOS!" Daba miedo andar por la casa, de todas formas el nivel de cacerolas volantes había bajado un treinta por ciento debido a la también notable tristeza que mi madre arrastraba por haber perdido una amiga. La última semana el dolor fue disminuyendo y todo volvió a la normalidad, sin tristeza y sin comentarios sobre Odeth para no recordarla, aun que sabía que mi madre no podría olvidarla.

Por fin llegó el segundo fin de semana del tiempo transcurrido. Bajé las escaleras muerto de sueño y muy despacio mirando cada escalera para no caerme rodando. Mire de un lado a otro para ver si el tráfico de cacerolas era espeso o no había. Por suerte ninguna cacerola vino directa a reventarme la cabeza y pude pasar al pasillo tranquilamente. Abrí más los ojos para ver siluetas con más claridad y no tan nítidas. Había alguien sentado en la mesa, de espaldas. Iba bien peinado y era rubio, llevaba una crestita bien echa en la cabeza, intente mirar mas a fondo. A cada centímetro que me acercaba me iba poniendo mas nervioso por fin lo vi con claridad, aquella ancha espalda musculada y bien situada y aquellos brazos, dejó caer uno de lo brazos y me dio un escalofrío terriblemente morboso. Me mordí el labio, miré su mano estaba claro que era Danny.

Sentía unas ganas irrefrenables de saltar encima de el y besarlo durante horas y que pasase lo que tuviese que pasar, pero lo pensé mejor. Mi familia no sabía nada de mi noviazgo con un chico así que tendría que aparentar que éramos amigos. Mi madre encendió la televisión y se sentó en una silla a verla. Era una televisión integrada a la nevera.

-Buenos días - dije intentando no mirar con ojos de tigre hambriento a Danny. - ¿Qué tal? - Me percaté
de que mi madre no miraba y aproveché para besarlo rápidamente. Fue más bien un beso en el aire por
que justo cuando me iba a agachar se dio la vuelta, me enderecé rápidamente y seguí caminando. - Hola
mama - le di un beso en la mejilla.
-Que contento te veo - no se volteó ni pareció querer voltearse.
-Si, es que nada mas despertarme me he llevado una alegría.
-¿Ah si? - Hizo una pausa - A ver que dicen aquí... - Cambio de cadena.

"Ahora vamos con un tema poco aceptado en la sociedad, muchos son los que dicen que respetan pero no es cierto. Queremos hacer una encuesta entre el publico, la gente de casa también puede comentar, debatir."

"La pregunta es, ¿Aceptamos realmente la homosexualidad?"

Me atragante con la leche y empecé a toser con mas nervios de lo habitual.

"¿Qué harían si en sus familias hubiese alguien homosexual?"

Tosí todavía más nervioso, hasta tal punto que no se escuchaba a la presentadora del programa.

-Calla - dijeron al unísono Danny y mi madre.

Mi tos fingida fue a menos asta que ya no se escuchaba.

"¿Cómo se sentiría una madre o un padre al descubrir que su hijo es homosexual? ¿Lo aceptarían? Hemos llamado a una madre que tubo que aceptar lo que era su hijo, aun que le fue difícil, su nombre es..."

Mi madre apagó la televisión y se dio la vuelta con silla incluida.


-No entiendo - Negó con la cabeza.

Yo estaba entretenido mirando el pedazo de monumento que tenía sentado a mi lado.

-No lo entiendo... - La volví a ver negar con la cabeza. - ¡¡Aaronü - di un respingo y giré la cabeza hacía
ella. - ¿Tu lo entiendes?
-El que - apreté los labios.
-Pues, que ya sabes. Que alguien sea diferente.
-¿Diferente? - Me reí de lo irónico que sonaba aquello - que yo sepa tienen dos piernas y dos brazos. -
Me reí de nuevo como diciendo, "No se que les ves de raro".
-Yo creo que están enfermos.
-¿Enfermos? - gritó Danny.

Mi madre se quedo de piedra.

-Danny... - murmuré - no la vayas a cagar.
-Mejor me voy - Dijo el, se levantó de mala manera, tan mala que la silla casi cayó al suelo.
-Que chico mas extraño - Dijo mi madre colocándose una mano en la frente mientras que con la otra se
rascaba la barbilla.

Le eché una mirada asesina sin que ella se percatase y fue tras Danny.

Iba a toda velocidad por la calle sin mirar atrás y con las manos en los bolsillos. Yo aceleré el paso, no podía dejar que se fuese así. Cruzó un paso de cebra sin mirar y me llevé las manos a la cabeza, por suerte no paso ningún coche. Un camión venía en el momento que iba a cruzar yo y tuve que esperar. Se quedó parado en el paso de cebra durante tanto tiempo que perdí la paciencia y crucé por detrás. Vi a Danny doblar una esquina y corrí hacia ella.

-¡¡Danny!! - Le grité en medio de un gran grupo de gente, el se giró y me espero hasta llegar a su lado. -¿Qué? - frunció el ceño.
-¿Eh? No se, sales corriendo... - Respiré hondo y me enderecé ya que estaba encorvado con las manos apoyadas en las piernas.
-No estaba dispuesto a escuchar que ser io que soy es una enfermedad. ¿Tu si? - Miró tras de mí y yo
hice lo mismo un grupo de gente nos miraba atentamente. No me importaba lo más mínimo en estos
momentos.
-Pero ya sabes como es mi madre... - la disculpé. - Es cuestión de que se acostumbre... -jadeé por el
cansancio que me producía hablar y respirar rápido.

El se giró y anduvo unos pasos, volvió a girarse.

-¿No se lo vas a decir verdad? - me preguntó decepcionado. -Entiéndelo, tú tampoco fuiste capaz de hacerlo.

Giré la cabeza, la gente seguía mirándonos.

-Lo se, pero es peor que lo descubran. Quizás si se lo dices y razonas...
-Con mi madre imposible, con mi padre todavía.
-Tienes tiempo para pensarlo. Y por cierto - Me miro... mejor no decir lo que me miró. - Unos calzoncillos
preciosos.

Me miré y vi mis piernas al aire libre, esa noche había dormido sin pijama. Noté un ligero calor en la cara, cuando volví a mirar a la gente las vi riéndose. Dos chicas que pasaron me miraron de arriba abajo y se mordieron el labio inferior.

-¡¡Hay madre...!! - Tapé los calzoncillos con las manos, claro que ya daba igual. -Anda vamos a casa que estamos a dos pasos. -Si mejor.

En pocos minutos y tras pasar la mayor vergüenza de mi vida llegamos a casa de Danny y entramos. Olía a alguna especie de ambientador de menta, se me abrieron las fosas nasales al respirar la primera vez. Me encantaba la casa de Danny, la amplitud... la decoración era perfecta. Un pequeño armario marrón con cristalera estaba la derecha de la puerta de entrada, y dentro una bajilla al parecer sin estrenar. Me quedé mirándola.

-Es de mi madre. - Me dijo situándose en frente del armario. - Lo han traído de Taiwan.
-¿Están aquí?.

-si, muy a su pesar.

En ese mismo instante un matrimonio apareció por una de las muchas puertas que había en el piso de abajo. La primera reacción al verme fue más bien asombro, no todos los días llegaba a tu casa un chaval en paños menores, después me sonrieron y saludaron pero se notaba que era de forma obligada, sin sinceridad alguna.

-Mama... Papa... Este es Aaron - Hizo una pausa - mi novio.

Todo se quedo en silencio, no parecieron tomárselo muy mal pero tampoco fue una alegría.

-Y bueno Aaron. ¿Por qué no subes a ponerte algo? - Me ofreció su madre. - Supongo que ya sabes donde esta su habitación...

El hecho de que Danny me hubiese enseñado donde estaba su habitación le producía algo de repulsión y más si pensábamos en la probabilidad de que algo grabe hubiese pasado. Pero como aun no me sentía preparado para hacerlo podían dormir tranquilos.

-Si, gracias - Intenté sonar lo mas amable posible para darles una buena impresión dentro de la mala que les daba mi orientación.

Subí arriba y fui directo a su habitación sin mirar a los lados. Entré y busqué en el armario. Cogí una camisita blanca, unos pantalones vaqueros claros y rotos por los bajos y saqué un par de zapatillas blancas, me las probé antes de vestirme. Me quedaban un poco grandes pero para un día me valían.

Ya estaba listo para bajar, abajo me esperaban hablando Danny y sus padres. Parecía que habían discutido en voz demasiado baja para que yo no les escuchase. Danny estaba acongojado y decepcionado.

-¿Ya estas? - Me miró aliviado - Vamos. -Agarró mi mano y tiró de mí.
-¿Qué te pasa? - le pregunté una vez estuvimos fuera del jardín y algo alejados de la casa.
-Que estoy arto de que pongan en duda mis sentimientos y de que critiquen todo lo que me rodea.

No le dije nada.

-¿No me van a dejar tranquilo nunca? - Soltó mi mano, pero en poco tiempo la volvió a agarrar más fuerte. - No sabes lo que significa para mi tenerte a mi lado... - Me besó mientras andábamos. -Vaya... - Dijo alguien detrás.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Vie Nov 13, 2009 3:43 pm

De Repente Parte 2

-¡Oh, no! - solté rápidamente la mano de Danny y me enderecé tanto como pude. Di media vuelta para ver la cara de la persona que nos observaba. -Papa... - Busque con la mirada un punto fijo para no mirar de lleno a mi padre pero era imposible, en la mayoría de los puntos había gente y no quería que pensasen que era un obsesivo, por mirarles continuamente.

El nos observó por un instante. Estaba pensativo, miraba a Danny y me miraba a mí, después de todo sonrió ampliamente. Suspiré de alivio.

-¿Qué hace aquí? - Me susurró Danny acercándose ligeramente a mi oreja y casi sin mover los labios.
-¿Qué haces aquí papa? - endurecí la mirada como intentando visualizar lo que pensaba.
-¿Que pasa, que ahora para salir a dar una vuelta hay que avisar?
-No no... - le dije arqueando una ceja.
-¿No tienes algo que contarme? - Me preguntó mirándonos a los dos.
-¿Cómo que? - Le pregunté.

El aire empezó a soplar con algo de fuerza y algunas hojas cayeron de los árboles.

-Díselo, total... - me animó Danny. -Eso, dímelo - se rió.

Me lo pensé durante varios segundos, quizás durante medio minuto. Mi padre que por cierto ya se había dado cuenta de la situación seguía en el mismo sitio de la calle riéndose a mandíbula batiente.

-Como sigas riéndote no te lo digo. - Le amenacé, tragué saliva ¿Realmente estaba preparado para
decírselo? - Danny ayúdame anda.
-No - me dijo - hazlo tú.
-En fin... - suspiré y mire a mi padre.
- ¿Tu que crees que es lo que tengo que decirte? - Prefería que directamente sacase conclusiones el.
-No lo se... - me mintió. En algunas ocasiones, cuando mi padre mentía se echaba hacía atrás el pelo y
dejaba la mano sobre la cabeza unos pocos segundos.
-Ah... - empecé a pensar las palabras. - ¿Te lo suelto de golpe y porrazo o con delicadeza?
-De golpe y porrazo mejor. - Se rió - vamos hombre dilo ya que no te voy a comer.
-Vale. - Empecé a sudar - Tengo novio. - Al fin, respiré hondo y sentí tal alegría que me dio por sonreír.
-¿Te crees que no lo sabia? - Se rió de mí.
-¿A si? - Le preguntamos Danny y yo.
-Hijo, eres más simple que el mecanismo de un botijo.
-vaya, gracias. - Endurecí el gesto - muy amable de tu parte. ¿Por qué lo sabias?
- primero - comenzó y coloco sus manos tras su espalda. - Ninguna revista "especial" como tu les dices.
-¿Las has buscado?
-No - apretó los labios y se echó para atrás el pelo.
-Vale, si - me reí.
-Voy a mirar una cosa a aquella tienda - dijo Danny.
-Luego te veo - le besé.
-Chao Danny, te tiene que tener los labios secos con tanto beso - se rió.
-Papa... - apreté los labios.
-Bueno a lo que íbamos - vimos marchar a Danny - segundo y ultimo me parece - continuó - Pasas mas
tiempo con Danny que con tu propio padre - eso fue mas un reproche - ¡¡ah!! Y tercero, hablas en
sueños. - Le dieron ganas de reír pero no lo hizo. - Y no creo que se conveniente decir en la calle las
cosas que sueñas.
-¡¡¿Qué?!! - me quedé boquiabierto. - pero entonces, mama también lo sabe. - se me cayo el mundo, la
Luna, el planeta Marte y todos los demás encima.
-No, tu madre cuando cae a la cama se duerme de una forma que se necesitaría contratar a una orquesta
de más de diez mil personas para despertarla. Cosa que es imposible.

Nos reímos los dos.

-Vayamos a lo que nos incumbe - me puse serio. - ¿Qué he dicho?
-Muchas cosas. - miro a la tienda a la que Danny había ido y subió y bajó unas cuantas veces las cejas.
-No sigas, que vergüenza. ¿En serio he dicho algo...?
-Que si - se rió - va pero tranquilo es normal a tu edad, es un poco extraño con un chico pero es muy
normal. - Me dio un golpe en la espalda con tanta fuerza que casi me caí al suelo.
-Papa - le dije mientras recuperaba el equilibrio - gracias por tomártelo tan bien. Pero no se lo digas a
mama, no se como reaccionaria.
-Tu madre es un poco antigua, tranquilo. No le diré nada, ya sabrás tú cuando decírselo, pero espero que
lo sepa antes de la boda. - Se rió otra vez.
-¿Boda? - Fruncí el ceño - papa no se si te has dado cuenta de que tengo diecisiete años.
-¿En serio? - Bromeó - fíjate que yo creía que tenias tus treinta pasados... que cosas... - se rió de
nuevo. - Ahí llega tu querido.
-No te mofes, no te mofes - Me volteé para recibir a Danny, el me sonrió calurosamente y yo le di otro
beso, el segundo de la mañana.

Nos quedamos todos en silencio como distraídos. Al de pocos minutos vi aparecer a Connor.

-¡¡Connor!! - Le grité mientras le saludaba con la mano. Traía cara de perro abandonado. - Que
casualidad... - le dije mientras pasaba por mi lado. - ¡¡¡CONNOR!!! - Este dio un respingo y se quedo
mirándome.
-Que quieres... - Desde la muerte de su madre no era el mismo.
-¿Qué tal? - Le preguntó Danny debido a que yo me quedé sin palabras.
-¿Cómo quieres que este? Encima se va mi padre de Orlando y tengo que irme con el. Nos vamos a
España. Dime ¿Cómo quieres que este?.
-Si quieres quédate a vivir conmigo, mis padres casi nunca están y mi casa es suficientemente grande
para los dos.

Parecía que la idea le gustaba bastante. Si no se iba no tendría que cortar con Darren y no tendría que empezar de cero.

-¿En serio? - Le preguntó.
-Claro... No hay problema, así no estaría tan solo. Un perro hace compañía pero nada es mejor que un
amigo ¿No?

Mi padre me llamó y yo fui hacía el.

-Con una persona así normal que te hayas cambiado de acera - me pegó con el codo. - veo que sabes elegir. - me susurró pero Danny lo oyó y se ruborizó.
-Si es un ángel...

Papa y yo nos callamos y observamos a Connor y Danny mientras hablaban.

-Dudo que mi padre me deje quedarme aquí.
-Pregúntale, si hace falta te acompaño para convencerlo. ¿Qué te parece?
-Como quieras... - hizo una pausa y miró hacía los lados. - oye, dile a Darren que lo quiero. Que ha sido
lo mejor que me ha pasado.
-Se lo dirás tu, tranquilo.
-Ojala... Bueno chicos, me voy.
-Hombre gracias por lo de chicos, me siento mas joven. - le dijo mi padre.

Papa hizo un "¡JA!", nos quedamos mirándolo con ganas de reír pero sin corresponderle, después Connor se despidió con la mano y siguió su camino.

-No me gustaría que se fuese, han sido muchos momentos juntos. Buenos y malos. - Le dije a mi padre y a Danny.
-Chicos - dijo mi padre - me voy a seguir con el paseo... que a este paso... Te veo en casa Aaron.
-si papa - me despedí de el con la cabeza.

Una estampida de personas gritando pasó por delante de nosotros, en medio iba alguien al que apenas pude visualizar. Mi padre se perdió en la enloquecida multitud. Una chica que iba desperdigada empezó a rebuscar en su bolso y sacó una gran cámara negra. Una vez la tubo en la mano salió corriendo a toda velocidad.

-Madre mía, no me gustaría ser el pobre o la pobre que esta en el centro. - dije.
-Creo que hoy venia algún famoso a pasar el día a Orlando... - Me cogió la mano y empezamos a
caminar por la acera.
-No se, no he oído nada. - fruncí el ceño. Me entró curiosidad por saber quien era el que había venido.

Los gritos de la gente se acercaban de nuevo, alguien chocó contra mi he hizo que yo cayese al suelo. Danny me tendió la mano mientras se reía al verme tirado en el suelo de aquella manera tan patética.
-¡¡Lo siento!! - Me dijo un chico alto con el pelo corto y moreno, de tez oscura y de estatura más bien
pequeña. - ¿Te has hecho daño?
-No, tranquilo - me levanté solo, para demostrarle que no me había pasado nada.
-Lo siento es que me persigue una panda de hienas hambrientas - Miró hacía atrás con temor, los gritos
cada vez se escuchaban mas.
-Ven - Danny lo agarro del brazo y tiro de el. El chico se dejó llevar.

Una vez estuvimos tras las verjas de la casa de Danny, que estaba bastante cerca si se iba corriendo, lo escondimos. Danny y yo empezamos a tontear cuando la multitud estaba casi encima nuestro y mientras el otro viendo la escena debajo agachado como una rata.

Las "hienas" pasaron de largo enloquecidas. Estábamos tan metidos en el papel que no dejamos de tontear ni cuando el pobre chico carraspeó.

-¿Ya, no? - Se metió entre nosotros para evitar que nos mirásemos.
-Vale... - Lo miré bien - oye, tu no serás el famoso este que decían que iba a venir a Orlando.
-¿Famoso? - Frunció el ceño - yo soy un pobre chico que sale a pasear y le persiguen las chicas. -
Agacho la cabeza - No es por alardear pero a cada sitio que voy llevo a alguien detrás. No se que les
Pasará hoy...
-¿Qué pasa que te persiguen siempre las mismas? - me reí solo de imaginarme al pobre con un montón
de moscas cojoneras volando a su alrededor.
-Si, aun que hay alguna que otra nueva... pero si. Es una desgracia.
-¿Y por que no te paras y les dices que se vayan freír espárragos? - Le dije.
-Bueno, si me paro se me tiran encima o me dicen si muy hechos o poco hechos.
-Lo que hay que ver a estas alturas. ¡¡Al suelo!! - Grité para que se escondiese el chaval.

La multitud se detuvo delante nuestro todas las chicas cruzaron los brazos y pusieron la misma pose con la cadera hacia un lado.

-¿Qué es esto? – Murmuré – ¿la invasión de las necesitadas? Que digo, mejor la de las hormonas revolucionadas. – Alguna que otra debió escucharme, los murmullos empezaron desde atrás asta que llegaron a las de adelante.

Una chica de bastante estatura se acercó a la verja y miro hacia abajo.

-Oye tu – Me metí como pude entre la verja y el chico, debí haberle pisado la mano ya que se escucho un ‘’Ouch…’’ pero Danny lo contrarrestó con un ‘’Aaachii’’. – Un poco de respeto, que estoy meando. – Todas se miraron mutuamente.
-Me da igual – dijo, tenía una voz muy basta y de hecho su corpulencia era basta. Parecía un chico.

Miró más a fondo y obviamente descubrió lo evidente, no estaba haciendo lo que dije, eso provocó un enfado tremendo en el grupo.

Dos minutos después…

-¡¡Aquí!! – Después de medio año consiguió ver al chico, todas cruzaron la verja ya que estaba abierta y nos invadieron.
-¡Pero que…! – Cada vez se nos pegaban mas, parecía zombies. – Que mierda es esta…
-¡¡Ya!! – Dijo el chaval - ¿Qué queréis de mí?

En el grupo de adolescentes se escuchaba: ‘’Una foto’’ ‘’Una foto’’ y otras cosas como: ‘’Una foto, monumentos así no se ven todos los días’’

Reí ante esa frase, mayor monumento que Danny no existía.

-Una foto… - Suspiró – En fin, tendré que ceder. Pero con calma chicas con… ¡¡Ahh!! – Se lo llevaron literalmente arrastras.
-¿En serio estoy despierto? – Le pregunté a Danny.
-Me temo que sí, nunca dejaremos de ver cosas raras…
-Vamos anda… pobre chaval a ver si lo vemos algún otro día en otras circunstancias.

La multitud se disipaba en la distancia y las voces se iban apagando, solo oimos un ultimo ‘’¡¡Ahh!!’’ del chico ese y nada mas.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Jue Nov 19, 2009 4:27 pm

De Vuelta Al Presente.
Bueno... Aquí estoy otra vez para daros la tabarra, la chapa o como lo queráis llamar.
La vida cambia como quiere y cuando quiere, no atiende a edades ni culturas, ni tampoco a razones sociales. No tienes mas suerte siendo rico que siendo pobre ni menos siendo blanco que siendo negro. ¿Qué por que te digo esto?
Hay miles de cosas que te pueden cambiar, miles de cosas a las que tú no les invitas pero aun así entran por tu puerta a empujones. A veces aparecen personas de la nada que cambian tu forma de pensar e incluso tu personalidad. ¿O no me pasó eso con Danny? Aun recuerdo como era hace aproximadamente mes y medio.
De momento habrá una persona que será la base por la que la montaña de dificultades empezará a construirse.
Su llegada no me sabio a gloria precisamente y es el mayor incordio a mi parecer. ¿Aun no sabes quien es?, estoy seguro de que si estuviste atento o atenta, por que claro si digo atento igual me dicen machista... vale... vale... no me enrollo, ¿Por donde iba? Asi... si estuvisteis atentos o atentas sabréis a quien me refiero. Tampoco es muy difícil adivinarlo.
¿Sabéis que? Se supone que escribo esto para orientaros y comunicarme con vosotros pero... sinceramente... no se que deciros.
En fin, mejor os sigo contando la historia de mi vida y ya esta, ¿Qué os parece?.

¿Preparado?
La semana pasó relativamente rápido y mi prima estaba de lo más molesta. Cuando me iba a duchar ella entraba justamente cuando estaba en paños menores y me contaba un rollo tremendo sobre el supuesto chico del que estaba enamorada. Eran continuas sus historias sobre lo guapo que era, lo bien que jugaba al fútbol... Yo definitivamente me reía por no llorar. Cuando por fin me dejaba ducharme, en el momento exacto que me colocaba la toalla para salir de la ducha entraba por la puerta a darme nuevas noticias de su amado. Así durante todos los días. Realmente me estaba empezando a poner frenético con tanto Alexander por aquí Alexander por allí.
Era lunes de la semana siguiente, me desperté como todos los días y busque con los ojos cerrados las zapatillas. Bajé de la cama y me las puse. Toqué todo mi cuerpo en busca del pijama pero otra vez había dormido sin pijama. Me recosté hacía atrás para respirar tranquilamente pero me sobresalté. Un bulto bastante hermoso salía por mi cama. Debajo de las sabanas debía haber alguien. ¿Pero quien? No había dormido con nadie... Me levanté y di una vuelta a la cama hasta situarme a la derecha del bulto, agarré la sabana y después de diez segundos tiré de ella.
¡¡Aaaahh!! - Grité soltando la sabana de sopetón.
Debajo de ella había una chica a la que el pelo le tapaba el rostro.
-¿Pero que...? - Me acerqué a ella y le aparte el pelo. - ¡¡Aaaaaahh!! - grité retirándome rápidamente hacia atrás.
La chica era mi prima. Me quedé petrificado mirándola. De vez en cuando recorría su silueta con la mirada pero sin salir de mi asombro. Dormida era como un angelito... parecía mentira en lo que se convertía cuando se despertaba. Abrió los ojos a causa del escándalo que produje y me sonrió.
-Hola... - Me dijo a la vez que estiraba los brazos. -¿Qué haces ahí? - Le dije después de asimilar lo sucedido. -Emmm... ¿Dormir? - frunció el ceño.
-Eres mi prima... - Hice un gesto de repelús - ¿Qué ha pasado? Ella me sonrió y se dio la vuelta.
-¿¡¡Que ha pasado!!? - Pasé por encima de sus piernas y la mire fijamente. Ella volvió a sonreír.
-¿Qué querías que pasase? - sonrió mas y mas dulcemente.

-Seamos coherentes - No me entraba en la cabeza su pregunta, era realmente macabra... - Eres mi prima hermana, prima de sangre. No me toques las narices anda.
Frunció el ceño.
-Bueno... - movió los ojos despacio hacia mí. - total, ya ha pasado...
-¡¡NO!! - desperté en la cama sobresaltado y con el corazón a punto de salírseme del pecho. Parpadeé rápidamente y palpé la cama con desesperación. Cuando hube comprobado que no había nadie a mi lado respiré mas tranquilo.
La puerta sonó al de un minuto.
-Aaron, tu madre esta dormida - me susurró mi padre por detrás de la puerta. Miré el reloj. Me levanté de un salto y fui a abrir la puerta. -Pero... si son las once de la mañana, - fruncí el ceño.
-Esta dormida... - se dio la vuelta para dejar entrar a alguien - aprovecha y todo eso... - me guiñó el ojo y metió a la habitación de un empujón a Danny.
Yo no reaccione a la entrada de Danny debido a la pesadilla que había tenido hoy. La imagen de Hanna se me vino a la cabeza, por cierto ¿Seguiría durmiendo?, una vez la pequeña nube se retiró de mi vista vi a Danny con claridad.
-Muy considera tu padre. - me dijo.
-Si un poco. - sentía el impulso de contarle a Danny lo de la pesadilla pero no lo hice. Me volteé y fui al baño el me seguía expectante detrás.
-¿Te pasa algo? - lo vi por el espejo, estaba realmente preocupado, parecía que creía que el había hecho algo.
-Nada Danny. - Le dije mientras me lavaba la cara. - Luego me ducho... - Salí del baño y el vino detrás otra vez.
-¿He hecho algo? - Se puso delante de mí y cubrió todo el paso que podría tener con los brazos.
Dos grandes sentimientos, por un lado la culpa y por el otro las ganas irrefrenables de lanzarme sobre el afloraron. Los dos sentimientos eran como chispas de luz chocando una contra otra. La gran chispa de la culpa me recordaba cada dos por tres que si había soñado con Hanna sería por algo, sin embargo la chispa del deseo hacia Danny cubría aquel sentimiento de culpa haciéndome sentir a cada rato que lo miraba el mayor amor que nunca habría pensado sentir. Los pequeños choques retumbaban en mi interior una y otra vez.
-¿Hola? - me dijo Danny a tan solo dos centímetros de mi cara. Todo lo que había pasado asta entonces se borró, el sentimiento de la culpa desapareció y el deseo se extendió por todo mi cuerpo.
-¿Aaron? - Danny frunció el ceño y se separó unos cuantos centímetros.
No me lo pensé dos veces y me "abalancé" por así decirlo a abrazar a Danny que seguía como un poste delante mío.
-¿Cómo he podido dudar? - pensé. - Solo era un sueño, un maldito sueño... -¿Qué te pasa hoy? - me preguntó.
No le respondí, simplemente me limité a abrazarle cada vez mas fuerte. Me vino una duda a la cabeza. -Danny... - me daba vergüenza preguntárselo, igual se enfadaba. - ¿Cuándo tiempo llevamos? El me apartó y empezó a pensar, después de un tiempo me miró.
-¿Crees que importa el tiempo? - Me sonrió - que mas da el tiempo que estemos... lo importante es cuanto nos queremos y lo que hemos vivido y vivamos mientras estemos juntos. - Volvió a pensar y torció la boca - además, nos queda mucha vida para querernos.
Así era, solo pensar en no tener cerca de Danny me aterraba, no podíamos separarnos o al menos yo no quería eso. Separarme de el sería como separar a un pez del agua, moriría tarde o temprano por falta de agua y oxigeno. No podría vivir solo con el oxigeno si no esta ese agua. Se secaría por dentro y por fuera y al final siempre moriría.
-Si, supongo que estas en lo cierto. - Después de una pequeña pausa sentí el impulso de sentirlo y besarlo. Subí despacio mi brazo asta su cuello y lo sostuve desde atrás, sus ojos brillaban como perlas por la magia del momento, sostuve la mano en su cuello durante un tiempo y luego sin quitarla comencé a subir mi otra mano por sus abdominales girando por su cintura y subiendo por la espalda con suavidad.
Una vez lo tuve en mis brazos lo mire fijamente, solo lo miré. El se mordió el labio inferior y me analizo por completo moviendo muy despacio los ojos.
Agarró con sus dos fuertes manos mi cintura y me apretó contra el. Estábamos pegados por la cintura el uno al otro. ¿Por fin iba a suceder? ¿Estaba preparado? Aquellas dos preguntas se desvanecieron cuando Danny me besó profundamente. Me apretó mas aun contra el, tanto que me empecé a "emocionar". Baje la mano de su cuello al brazo con rapidez pero suavemente.
Danny me empujó hacia atrás, es decir hacia la cama, cuando estábamos a nada de ella y casi estuve tumbado en ella la puerta se abrió. Se me había olvidado que estábamos en casa y no estaba solo. Cerré los ojos con la esperanza de que no fuese mi madre. Danny se quedó petrificado sosteniéndome para que no me cayese al suelo y quedase todavía más ridicula la escena.
-¿Chicos? - Dijo mi prima.
La ira se apoderó de mí y al parecer de Danny también.
-¡¡QUE!! - Rugimos los dos al mismo tiempo mientras la mirábamos.

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MensajeTema: Re: Destino [FanFic]   Dom Nov 22, 2009 7:00 pm

¿Preparado? Segunda Parte.

Hanna se empezó a reir en la puerta colgandose literalmente del pomo. Su risa aguda empezó a llamar la atencion a los de casa.

-¿Qué pasa? – Preguntó mi hermano que entró por la puerta consiguiendo esquibar los brazos de mi prima.
-El que faltaba. – Grité.
-¿Por que estas en esa posicion con ese tio? – Me preguntó y frunció el ceño.

Danny y yo nos miramos y nos enderezamos rapidamente, el se coloco bien la camiseta y la plancho con las manos.

-No me jodas que se lo tengo que explicar. – le susurré a Danny.
-Si... – murmuró.
-¿Hermanito...? deja de susurrar cosas y suelta prenda. – Me dijo ahora dejando a nuestra casi infartada prima en la puerta.
-Primero lo primero. – Hacía días, semanas... que no veía a mi hermano y bueno realmente tampoco me había interesado por saber donde estaba. - ¿Donde has estado estos días?
-Se nota que me quieres... – me miró de reojó y luego miró a Danny de arriba a abajo. Frunció de nuevo el ceño.
-¿Que me mira...? – me susurró Danny.
-Si no sabes cuanto. – Me reí por la bajini pero en segundos volví a mi gesto habitual.
-Pues, estaba de excursion. – Me sonrió – no veas lo bien que me lo he pasado.
-¿Tantos días? – Fruncí el ceño – bueno, es igual. El caso es que estas aqui. Siempre tan oportuno – concluí.
-Yo siempre. – dio unos cuantos pasos y señalo con el dedo indice a Danny. - ¿Y ahora me vas a decir que hacíais en esa postura tan boba?
-¿No se lo vas a contar a mama? – Me dejé caer sobre la cama y puse las manos sobre las piernas.
-Pues no... – apretó los labios. – supongo.
-No quiero que le de un infarto...

Empecé a morderme el labio inferior inpidiendo que Bryan me viese. Levantaba la mirada y la bajaba continuamente sin saber que hacer, esto no era como contarselo a mi padre.

-Aaron – Danny se acercó a mi y se agachó en frente mio. Sujeto mis manos sacandolas de entre mis piernas. – Si se lo has dicho a tu padre... – miró a mi hermano – no creo que tengas ningun problema ahora.
-Creo que me lo estoy oliendo. – Dijo Bryan. – Oye Hanna deja de reirte anda, me tienes la oreja rayada. –Mi prima se calló al instante y puso cara de ‘’¿Y tu niño quien te crees que eres?’’
-Si Danny, pero no es lo mismo... – le dije sujetando mas fuerte sus manos.

Bryan empezó a dar vueltas de un lado a otro.

-En resumen – dijo - ¿Estais juntos? – Se quedó quieto mirandonos. – Pero juntos... juntos... vamos juntos de ‘’¡¡Hay mi amor cuanto te quiero!!’’ – Pusó cara de niña rica y movio la mano hacendo circulos. Eso no me gustó.

Le asesiné con la mirada cinco veces seguidas y una vez hube terminado asentí. Danny se levantó y dejo caer mis manos.

-Bueno... – dijo Bryan - ¿Eso era todo?
-Si. – Le dije.
-Va... me voy a la cama que tengo sueño. ¡¡Me las piro vampiro!! – Fue hacia la puerta y esquivo a mi prima para poder salir.
-Estos chabales de hoy en dia – dijo ella – no tienen respeto ante sus mayores.
-Como que tu eres muy mayor... – Le dijo Danny.

Hanna lo miró con desden y salió por la puerta.

-¡Podeis seguir con lo que estuvieseis haciendo! – Dijo antes de cerrar de un portazo.
-Genial... ahora mi madre se habrá despertado. – Fui a la puerta y la abrí, miré hacia los lados y me encaminé en direccion al cuarto de mis padres. Cuando llegué me asomé por la puerta y me dieron ganas de reir, mi madre estaba tirada en la cama con una pierna para un lado y la otra para el otro. Tenía los brazos sobre la cara y el pelo completamente despeinado. Fui de nuevo a mi cuarto. - ¿Por donde ibamos? – Le pregunté ansioso pero a la vez muy nervioso.

Danny me paró con la mano y acarició mi rostro.

-Aqui no... – murmuró.
-¡Joder! – Me separé de Danny.
-¿Que te pasa? – se tumbó en la cama de mala forma y se quedo mirandome.
-¿Que me pasa? – Me acerqué a el - ¿Que me pasa?
-Si eso mismo, que te pasa. – Frunció el ceño y torció la boca.
-Es que yo alucino. – Me dí la vuelta y fui al baño. – Encendí el grifo, no sabia ni lo que estaba haciendo.

Salí del baño y me quedé totalmente atontado mirando a Danny. La frustracion recorrió todo mi cuerpo.

-Resulta que cuando yo quiero no podemos, ya veras como cuando podamos no querré. – Concluí.

Danny no me dijo nada simplemente se dedicó a mirarme mientras yo iba de un lado a otro sin hacer nada.

-El agua lleva abierta como cinco minutos... – me dijo mirando el vapor que comenzaba a salir dle baño.
-¡Mierda! – Me fui corriendo al baño y levanté el botoncito que bloqueaba el agua del grifo y la hacía salir por el telefonillo. – Voy a ducharme – le dije a grito pelado.
-Te espero. – Escuché que se había levantado de la cama. Andaba de un lado a otro en el cuarto a los pocos segundos y cuando ya estaba dentro de la ducha alguien entró.
-¿Danny? – Dije, en el mismo instante que lo dije Danny abrió la mampara.

Me asusté y pegué un salto dejandome literalmente pegado a la pared.

-¿Donde te dejo esto? – Estaba con ganas de reirse, parecía que iba a explotar. Me enseñó la ropa que yo había olvidado coger.
-Dejalo por ahi tirado...
-De acuerdo- tiró la ropa a una esquina de mala manera.
-Me encanta que seas tan obediente... – Intenté cerrar la mampara pero el puso el brazo para impedirmelo.
-No la cierres... – me rogó.
-Me tengo que duchar... – intenté cerrarla de nuevo.
-No la cierres... – Esta vez me lo rogó con tanta fuerza que me fui imposible negarle la peticion.

Dejé la mampara abierta y el se quedó apollado en la pared mirandome mientras me duchaba. Cuando conseguía localizar alguna gota de agua la perseguía con la mirada por todo mi cuerpo asta que caia abajo y así con mas y mas gotas. Luego simplemente se quedo mirandome a la cara.

-No me mires tan fijamente – le dije mientras me lababa el pelo – que me pones nervioso.
-Eso es bueno... – se rió. – Estate contento con que solo te mire. – me guiñó un ojo.
-¿A si? – dejé caer el agua sobre mi cabeza y cerré los ojos y la boca durante unos segundos. - ¿Que otra cosa harías? – me masajeé la cabeza para que no quedase nada de jabon en ella.

Metió las manos en los bolsillos y no me contestó.

-¿Que otra cosa harías? – Cerré el grifo y lo miré frente a frente.
-¿Quieres saberlo? – me retó sin salir de su postura de macho iberico.
-Claro, ¿por que no? – me reí.

Fruncí el ceño al ver que se estaba acercando a mi, sacó las manos de los bolsillos y se puso a pocos centimeros de mi cuerpo, ahora que la bañera me daba algo de altura estabamos casi iguales en estatura. Agarró mi cuello con una mano y me empujo hacía el. Yo no opuse resistencia alguna solo me asusté por lo rapido que lo hizo. Tenía su cara a medio centimetro de la mia y el buscaba con lentitud mi boca. Notaba su nerviosismo en su respiracion asta que por fin me besó. Me besó con mas ganas que otros días, estaba frenetico e incluso respiraba muy rapido. Movía la boca con rapided y bueno... me metía la lengua asta la garganta. Yo tambien respiraba con dificultad pero no por el echo de que no pudiese respirar sino por la pasion que había en aquel beso. Era increiblemente potente... gemí muy bajo, tan bajo que ni Danny lo escuchó. La velocidad y el frenetismo del beso empezaba a disminuir, por ultimo acarició mi paladar con la punta de la lengua muy despacio. Busqué desesperado y con los ojos aun cerrados su boca pero ya no estaba, abrí un ojo lo tenía en frente sonriendo de oreja a oreja.

-¿Y esto? – Le pregunté aun con la respiracion entrecortada. Cogí la toalla y me la enrosqué a la cintura. Salí de la bañera con cuidado de no caerme aun que no me caería, Danny estaba allí para impedirlo.
-Ahi tienes la respuesta.
-Vaya... gracias, eres muy detallista en tus respuestas. – Sequé todo mi cuerpo rapidamente pero algo me llamó la atencion. Alguien estaba entrando por la puerta del cuarto. – ¡Mierda! – murmuré y me enderecé - ¡¡Corre!! – le dije a Danny empujando de el.
-¿Que pasa? – arqueó una ceja.
-No hables y vete detras de la puerta... – Miré al cielo y me lamenté, como fuese mi madre... - ¡¡Vamos!! – Le pegué un empujon a tiempo justo cuando Danny quedó tras la puerta, la puerta se abrió. – Mama – sonreí como pude. – Tu por aqui... ¿Que...? – Intenté tapar con los brazos todo el angulo e impedir que mi madre metiese la cabeza y mirase a los lados.
-He oido voces... – Dijo.
-¿Voces? – disimulé dando unos cuantos pasos hacia delante para conseguir que saliese de la puerta. – Te acabas de despertar... estas medio dormida...
-Puede ser... – me miró fijamente – bueno hijo... te dejo que te vistas. – Salió por la puerta no del todo convencida y la escuché marcharse.
-Por dios... – suspiré.
-‘’Estas medio dormida...’’ – se burló Danny con la cabeza asomada desde el baño.

Me quité la toalla y se la tire a la cara, pero el fue mas rapido cerró la puerta a tiempo.

-Mala suerte... – Dijo con un tono de voz burlon.
-Sacame la ropa de dentro anda – me senté en la cama mientras esperaba.
-Toma – me la tiró e increiblemente todo llegó junto, nada se perdio por el camino.
-Gracias – Me vestí a la carrera, como siempre con mi ropa raperilla, y decidí antes de bajar a comer algo tumbarme en la cama. - ¿Vienes? – le propuse.
-Como no. – Vino con una sonrisa de oreja a oreja, la misma que puso antes en el baño. Se tumbó en la cama boca abajo, con los codos sujetandole el cuerpo y se quedo mirandome ya que yo estaba en la misma posicion.
-¿Por que me miras tanto? – le pregunté.
-No te gusta que te mire... – afirmó.
-¡No es eso! – dije con el tono de voz algo subido. – Me encanta que me mires, mirame todo el día si quieres.
-Eso hago – se rió.

No hablamos en el poco tiempo que estuvimos tumbados simplemente nos quedamos mirandonos a los ojos. Miré el reloj, eran las doce de la mañana. Se me habían pasado los minutos bolando.

-Ya mejor espero a la comida – Me intenté levantar de la cama pero Danny me lo impidio. Me agarró del brazo y me hizo caer boca arriba en la cama. – Gracias hombre. – Le pegué un golpe en el brazo y no precisamente suave. Danny cerró los ojos y apretó los labios, parecía que le había echo daño. – lo siento... – me disculpé.

Una gran risotada salio de sus pulmones.

-¡¡Sssh!! – le dije tapandole la boca.
-Bueno... quita la mano anda – dijo con dificultad. – ya me callo...

Se rió sin emitir sonido alguno y se quedó un tiempo sonriendo mientras no dejaba de mirarme con sus perfectos ojos.

Despues de un corto tiempo, Danny comenzó a acercarseme poco a poco y pasó por encima mio dejandome en el centro. Me rodeó con piernas y brazos construyendo una estrecha carcel.

-No me hagas esto... – le rogué – No podré decir que no.

Hice muchos intentos por salir pero me era imposible.

-¿Quieres parar quieto? – me dijo. – Solo quiero estar así contigo nada mas. ¿Que te crees que te voy a obligar? – Se rió – bueno no sería mala idea la de obligarte. – Pensó durante algunos segundos y despues me dio un beso con una gran sonrisa dibujada en los labios.
-Danny... – murmuré.
-Que no te voy a obligar a nada. – No me besó de nuevo simplemente me retubo entre sus piernas y sus brazos y se quedo encima mio sujetando su cuerpo con sus manos.

Yo le sonreí. Sabía que Danny no me obligaría a nada pero aun así sabia que en cualquier momento le podía dar por darme otro beso como el que me dio en la bañera y tambien sabía que yo no resistiría mas.

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>>Todo Lo Que Te Afecta Me Duele<<
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           Te Amo Como A Nadie<<

¡¡Robert Thomas Pattinson!!
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Destino [FanFic]

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