Capitulo 22: Reconciliación
Nos sumergimos en un beso, aún más placentero que el anterior. Moría de ganas de hacerle el amor ahí mismo, pero había demasiados testigos así que tuve que aguantar las ganas de amarla.
POV Bella:
“Estaba nuevamente en un bar con Edward cuando la oscuridad y el vacío se apoderaba de mi y me llevaba a un lugar desconocido, cuando la misma voz de siempre me decía algo diferente: Me he cansado de ti ”
Estaba muy mareada cuando me di cuenta de que Edward y yo nos habíamos quedado dormidos, todo había sido un sueño… el mismo sueño de siempre. Tuve que luchar para poder salir de sus brazos, pero todo mi esfuerzo fue en vano cuando se despertó. Hubiera preferido que siguiera durmiendo ya que amaba con todo mi corazón ver su cara angelical mientras lo hacía, parecía un niño y eso me hacía desearlo.
-Buenos días, Bella- Se lo notaba cansado, y me sentí culpable de haberlo despertado.
-Lo siento, de veras… no quise despertarte.
-No hay problema.
Antes de que fuera capaz de hablar, su rostro ya estaba cerca del mío con sus labios sobre los míos mientras nuestras lenguas se mostraban juguetonas. Sonreí, disfrutando de la situación. Quise despertarme de esa forma todos los días de mi vida, con un beso por desayuno y su cálida mirada que se apoderaba de mi y hacía que me sintiera pérdida.
-¿Cómo te sientes?
-Bien, a tu lado siempre estoy bien.
-Me refiero a… físicamente- De repente recordé al pequeño que se encontraba dentro de mi. Tendría un bebé con el amor de mi vida y todavía no entendía aquello. Era más de lo que podía pedir, más de lo que en mi vida hubiera soñado. Quería tenerlo entre mis brazos, besando su rostro al lado de Edward.
-Ah, estoy mareada pero no es nada grave- Odiaba sentir que el mundo giraba sin parar, mi cabeza no soportaba más la sensación esa pero tampoco quería que se preocupase por mi y menos sabiendo que en una embarazada es común sentir mareos.
-Te traeré el desayuno, el azúcar va a ayudar.
-No, negativo. Yo puedo preparármelo no te preocupes.
Pero no escuchó ni media palabra de lo que había dicho. En menos de un segundo, se paró y se fue… supuse que en busca de mi desayuno, pero yo tampoco podía resistirme mucho porque estaba muy mareada como para levantarme aún.
Aproximadamente diez minutos después, el ya estaba a mi lado entregándome una bandeja con mi desayuno. Mientras el estuviera a mi lado, no importaba nada más ni siquiera recordaba mi mareo… o algo así.
-Gracias- Dije.
-No hay de qué.
-Quiero contarle a todo el mundo que vamos a tener un hijo- Con una sonrisa en su rostro logró decirme aquello. Antes de que pudiera contestar me acordé de Alice, mi pequeño duendecillo. Jamás había tenido la posibilidad de reconciliarme con ella después de lo que había pasado con Patrick. Empecé a sentir la necesidad de su apoyo incondicional en este momento. Necesitaba amigarme con Alice.
-¿He dicho algo malo?¿Qué sucede amor’
-Extraño a Alice- Admití
-Este es un buen momento para disculparla, ¿No te parece?
Asentí con la cabeza. Quería amigarme con Alice lo más pronto posible, darle un abrazo enorme de esos que te dejan sin respiración. Miré el teléfono con duda y Edward me dio ánimos para llamarla así que lo levanté y comencé a marcar su número de celular.
POV Alice:
Era de tarde cuando Jasper pasó a buscarme en su camioneta. Había estado todo el día esperando la salida con él, como era de costumbre. Durante este último tiempo había salido mucho con el y realmente era un chico muy agradable, me gustaba muchísimo. Abrí la puerta y le salude con un beso en la mejilla.
-Hola! ¿Cómo has estado?
-He soñado contigo, lo juro- Su ternura era inexplicable. Me encantaba que me dijera cosas como esas, aunque siempre me las decía siempre tenía la misma reacción en mi: un corazón que latía a una velocidad impresionante.
-¿Enserio? ¿Qué has soñado?
-No lo recuerdo con claridad, sólo recuerdo que estábamos en un bosque algo extraño y me decías que no querías verme- Oh pobrecito! Siempre quería ver a Jasper, jamás tendría la fuerza suficiente como para apartarme de él.
-Jamás me apartare de ti, solo ha sido un sueño Jazz- Admití.
-Nunca jamás? No sé como sería mi vida sin ti, ahora que sé que estas en ella.
-Yo tampoco podría sin ello, así que ten la certeza de que nunca dejaremos de vernos ¿De acuerdo?
Después de eso llegamos al barcito donde siempre nos encontrábamos, ese era nuestro lugar. Era muy bonito y romántico. El exterior era de un color rosa claro con una puerta blanca y grandes ventanales, resultaba muy hogareño. Al entrar, había una alfombra que te dirigía hacía el mostrador y en la puerta se encontraban los camareros encargados de reservarte un sitio, las paredes eran de color rosa un poco más oscuro que el de afuera con diferentes cuadros colgados en ellas y había mesas de color blanco, al igual que sus sillas pero estas tenían un tapizado de color rosa claro. Parecía esos lugares donde las princesas se refugiaban cuando se perdían, como en los cuentos.
Nos sentamos y pronto pedimos lo que queríamos, el un chocolate caliente y yo un jugo de naranja.
-Este lugar me encanta, es muy bonito.
-Lo sé, por eso seguimos viniendo acá… he notado en tu mirada lo mucho que te gusta- Jasper era muy observador. Jamás se le pasaba un detalle, y eso me hacía sentir bien… porque sentía que realmente le importaba. Era un detalle muy lindo que se fijase en mi tanto ya que a veces no tenía que explicarle nada porque el ya se había dado cuenta.
-Gracias.
-Gracias? Porqué?- Parecía confundido, pero yo realmente necesitaba agradecerle por todo lo que el hacía por mi.
-Por todo, por ser tan amable conmigo- No podía decirle todo lo que quería decirle en realidad así que me conformé con decirle eso que era lo apropiado para el momento.
-Gracias a ti- Lo miré confundida y antes de preguntar el porqué el me contesto- Por todo.
Comenzamos a reírnos sin apartar la mirada de nuestros rostros, lo amaba muchísimo.
La tarde pasó rapidísimo, hablamos toda la tarde hasta que me llevó a casa.
-Nos veremos mañana?- Preguntó
-Sabes que sí, siempre nos veremos- Esa era la costumbre, vernos todos los días ya que ninguno de los dos soportaba estar lejos del otro por mucho tiempo y eso que ni siquiera éramos pareja.
-Te quiero lo sabes?- Me sorprendió su comentario, ya que nunca en todo este tiempo me había dicho eso con tanto amor reflejado en sus ojos.
-Yo también te quiero.
Se acercó lentamente. Al principio dudé de lo que el iba a hacer hasta que nuestros labios chocaron.. Estábamos hecho el uno para el otro, nuestras lenguas se adaptaban a la perfección. Fue el beso más dulce que había recibido en toda mi vida, ese beso… nuestro primer beso. Poco después se apartó de mi, y yo todavía quería besarle.
-Hasta mañana- Intenté contestar rápido pero me había quedado sin aire, estaba nerviosa por primera vez en mi vida.
-Hasta mañana- Logré decir.
El día había llegado a su fin y ya era hora de dormir. Me puse el pijama y me acosté cayendo en un placentero sueño.
El sonido de mi celular hizo que volviera a la realidad, ya era de mañana cuando éste me despertó. Antes de atender me fije quién era, supuse que era Jasper para ver qué hacíamos el día de hoy pero estaba confundida. Era Bella, y aquello me sorprendió mucho.
-Bella?- Pregunté. Podría haber sido Jazz desde el celular de Bella, pero jamás ella.
-Sí, hola Alice- Era ella??
-BELLA?!- Todavía no podía creer que esa era su voz, pero sí… si era ella.
-Sí, Alice soy yo.
-WOW, te he extrañado horrores ¿Estarás dispuesta a perdonarme?
-¿Podemos vernos dentro de una hora? Yo te recojo, vale?- Quería verme? Y si no quería perdonarme? Y si solo quería verme para echarme en cara todo el mal que le había hecho? Iba a arriesgarme de eso estaba segura, iba a hacer todo lo necesario para que Bella me hablara otra vez.
-Claro que sí, bella. Nos vemos en una hora
-Nos vemos.
Estaba nerviosa, íbamos a vernos. ¿Acaso Bella iba a perdonar mis errores?