Capitulo 23: Felicidad.
POV Alice:
La graduación ya había llegado a su fin, nos esperaba unas largas vacaciones para mandar las solicitudes a las universidades. No quería separarme de Jazz, había esperado mucho tiempo hasta encontrar a el amor de mi vida y no quería perderlo.
Estaba súper nerviosa por todo ese tema pero eso no iba a perjudicar en mi día, hoy iba a salir con Jasper. Me preparé para salir con él, me puse: (la primera, gemela Olsen)
http://opiniones.terra.es/tmp/swotti/ca ... Olsen3.jpg
No mucho después de terminar, me pasó a buscar y fuimos está vez, a una plaza. Vimos a un niño caer de una manera muy graciosa y entramos a reír.
-Son adorables- Me dijo.
-Sí, lo son… me gusta ese- Y señale a un pequeño de pelo rubio, con unos preciosos ojos verdes.
-Algún día tendremos uno- QUÉ?! Quería tener un niño conmigo? Oh, eso sonaba tan dulce… sólo que no tan pronto.
-Cómo Edward y Bella.
-Eh?- Uh creo que había metido la pata.
-Tú no sabes nada? Déjalo, no es nada de lo que no vas a enterarte- Le sonreí.
-Alice ¿ Quieres ser mi novia?- También quería ser mi novio? Oh vaya, está bien… este día si que había sido bonito. Comencé a reír de felicidad, el esperó.
-Sí tu no quieres bueno… lo aceptaré.
-Vale, ¿Cómo no voy a querer? Claro que quiero!
Me dio un beso apasionado y comenzamos a reír los dos juntos.
UN MES DESPUÉS
POV Bella:
Faltaban horas para mi boda. Alice se había encargado de toda la decoración y Esme de los invitados, por lo que no tuve que hacer nada más que encargarme de lo del vestido… lo cual era bastante estresante también. La boda se iba a realizar a las siete de la tarde, mientras que al finalizar festejaríamos en un salón… por supuesto toda idea de Alice.
Estaba súper nerviosa cuando caí en la cuenta de que ya era hora de vestirme. El vestido era un sueño, aún más lindo de lo que yo me hubiera imaginado si hubiese tenido una buena imaginación.
Necesitaba a Edward para poder tranquilizarme, pero como era tradición la novia no podía ver al novio el día de su boda. Eso me parecía una estupidez tamaño mundial, pero si no quería que Alice se enojara mejor cumplía con la tradición. Alice ayudó con el maquillaje, e intentó tranquilizarme un poco.
-Venga Bella, estás preciosa… No te preocupes, todo saldrá bien.
-Tengo miedo.
-Miedo de qué? No quieres casarte?
-No, si eso sí. Miedo de caerme o algo por el estilo.
-Bella… todo irá bien en serio.
El vestuario estaba en una casa en frente de donde yo tendría que ir, al altar. Sólo debía caminar hasta allí, nadie me vería porque estaba protegido con cortinas… y sobre todo, tendría que evitar tropezarme porque si no estropearía el vestido, o se me rompería un tacón o algo así. Pero debía ser optimista, mi mala suerte no perjudicaría este día tan especial. Aún así, no me importaría llegar manchada a la boda pero a Alice le disgustaría demasiado. Alice ya se había vestido, y al igual que Esme las dos estaban demasiado guapas… tan guapas que pensé que ellas iban a llamar más la atención de mis invitados que yo.
Cuando terminé de arreglarme, o más bien terminaron de arreglarme, Alice se fue… ya que ella debía estar antes porque era la madrina. El padrino de la boda iba a ser Jasper y seguramente ya estaba allí. Había quedado sola y eso no ayudaba para nada a mi estado de nervios, pero por suerte apareció Carlisle.
-Vamos Bella, ya es hora.
Respire hondo y salí al exterior. Estaba parada frente a la cortina cuando los nervios me invadieron aún peor.
-Carlisle, no puedo.. Me caeré o algo así, sostenme fuerte para evitarlo vale?
-No te pasará nada, Bells. Tú tranquila, todo saldrá bien.
-Sólo promete que lo harás.
-Lo prometo.
Abrimos la cortina y empecé a caminar por el largo pasillo, casi eterno. Me costaba respirar y tenía que memorizar mis pasos o si no caería de cabeza en el suelo. Miré algunos rostros familiares, a Esme, Jacob y a mis amigos del instituto, también a los amigos de Edward. Miré al altar y ahí se encontraba Alice y Jasper pero lo que más llamó mi atención fue lo guapo que se veía Edward de traje.
Yo sabía que mi futuro esposo era extremadamente guapo, pero jamás me imaginé que podría superar su belleza. Pero hoy sin dudas se había superado, y verlo me ayudaba a tranquilizarme un poco.
Por fin llegué al altar, Carlisle puso mi mano en la de Edward y me olvidé de respirar… como era de costumbre.
-Te amo- Me dijo al oído. Amaba escuchar esas palabras, me hacían sentir las típicas mariposas en la panza.
La ceremonia comenzó, el padre hablaba y hablaba y yo sólo quería que dijera “los declaro marido y mujer, puede besar a la novia”… ansiaba un beso de Edward y lo deseaba en ese preciso momento.
“Así pues, ya que queréis contraer santo matrimonio, unid vuestras manos, manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia”
-Yo, -Edward Cullen-, te recibo a ti, -Isabella Swan - como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.
-Yo, Isabella Swan , te quiero a ti, Edward Cullen, como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.
-Edward Cullen ¿quieres recibir a Isabella Swan como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?
-Sí quiero.
-Isabella Swan ¿quieres recibir a Edward Cullen como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?
-Sí quiero- Claro que quería, nada me haría más feliz que ser su mujer.
Y por fin ese momento que tanto ansiaba había llegado, el sacerdote pronunció justo lo que yo quería que pronunciase.
-Puede besar a la novia.
Me miró a los ojos y me beso sacando afuera toda la felicidad que sentía el en ese momento, y por mi parte yo hice lo mismo. Fue aún mas especial que nuestro primer beso… el mejor beso de todos, eso fue.. El mejor.
A continuación llegó la lluvia de arroz, Edward me protegía de la lluvia pero a mi me llegaba igual.
Era hora de la fiesta, creía que iba a ser algo pequeño de familia… pero qué equivocada estaba! Me había olvidado de que era Alice la que había organizado todo. Estaba furiosa con Alice pero al entrar al salón toda mi furia se fue, era realmente precioso.
Bailamos el Valls tranquilamente. Ya no sabía con quien bailaba hasta que Edward me agarró y me beso con rapidez… pero un beso extremadamente dulce.
-Te amo Isabella Swan, como nunca amé a nadie.
-Te amo Edward Cullen, mucho más de lo que tu piensas.
-Yo te amo más. Quiero irme de luna de miel en este preciso instante.
-Yo más. Mañana nos iremos, ten paciencia. Mientras esperas… bésame.
Nos besamos apasionadamente hasta que vino la maldita torturita, Alice, a reprocharnos que estábamos rodeados de gente… todos comenzaron a reír y como siempre, me puse tan roja como un tomate.
Vestido:
Parte de arriba:
http://img.webdelanovia.com/wp-content/uploads/2007/09/Vestido%20de%20novia%202008%20Saha%20Bride%20para%20Villais%203.JPGParte de abajo:
http://farm3.static.flickr.com/2023/2281188051_0c8ff01211_o.jpgRamo de flores:
http://www.mibodainolvidable.com/fuentes/ramo.jpgZapatos:
http://www.zonanovias.com/wp-content/uploads/2009/02/006869.jpgTraje de Edward:
http://www.jucahombre.com/imagenes/traje2.jpgAltar:
http://www.hotelesrh.com/UserFiles/bayren-weddings/altar_pasillo_central.jpgSalon:
http://www.zaniah.es/wp-content/uploads/2007/11/carpas_decoradas.jpgVestuario Alice:
http://www.hoymoda.com/wp-content/uploads/2009/07/vestido-15-5.jpgVestuario Esme:
http://media.photobucket.com/image/vestidos%20largos/graphicgenius/Triangulo-Halter.jpg